El nuevo Museo de Semana Santa de Zamora empieza a dejar ver con mayor claridad las dimensiones del edificio que está llamado a albergar el patrimonio procesional de la ciudad. Los trabajos continúan en el solar de la antigua sede museística, junto a Santa María la Nueva, donde la construcción va ganando altura y permite apreciar progresivamente el volumen que tendrá la futura infraestructura.
La evolución de las obras devuelve al primer plano un proyecto que acumula varios años de retraso y que sigue sin tener una fecha concreta de apertura al público. El calendario inicial situaba la conclusión de los trabajos en noviembre de 2024, aunque los problemas surgidos durante la ejecución y la posterior reordenación de los plazos han ido desplazando esa previsión. Las últimas referencias públicas sitúan la finalización en 2027, sin que exista todavía una fecha cerrada que permita concretar cuándo podrá abrir sus puertas.
Pero terminar el edificio no será el último paso. La fachada y, sobre todo, la musealización siguen siendo dos de las cuestiones que tendrá que resolver el proyecto antes de su puesta en funcionamiento.
En el exterior, uno de los asuntos que ha generado interrogantes es el revestimiento de piedra. Las primeras imágenes de la propuesta arquitectónica mostraban una solución de sillería, mientras que la alternativa que se estudia contempla mampostería con piedra procedente de la propia excavación. Para avanzar en esta decisión se han realizado distintos paños de prueba que deberán someterse a ensayos de resistencia y porosidad, además de valorar su resultado estético. La Junta sostiene que la reutilización de piedra ya estaba contemplada en el proyecto.
A esta fase de construcción habrá que añadir después la dotación museográfica. El futuro museo no solo deberá disponer de un edificio terminado, sino también de un recorrido expositivo que permita mostrar y contextualizar las tallas, explicar la historia de las cofradías y acercar al visitante la dimensión artística, histórica y devocional de la Semana Santa zamorana. La planificación de esta fase y sus plazos son todavía cuestiones sobre las que se han reclamado explicaciones a la Administración autonómica.



