Las cofradías andaluzas han decidido dar un paso al frente ante el nuevo canon de la Sociedad General de Autores y Editores (SGAE) por la interpretación de marchas procesionales. Los representantes de los consejos, federaciones y agrupaciones de hermandades de las capitales andaluzas han acordado actuar de forma conjunta y solicitar una reunión con la entidad durante la segunda quincena de noviembre para conocer "de primera mano y con detalle" sus planteamientos.
Una medida que trasciende las fronteras andaluzas y que también tendrá repercusión en la Semana Santa de Zamora, al afectar a las procesiones en las que las bandas interpreten públicamente obras musicales protegidas por derechos de autor.
El encuentro entre los representantes andaluces, celebrado este jueves en Antequera (Málaga), ha servido para fijar una posición común ante la SGAE. En un comunicado, han explicado que pretenden mantener una interlocución conjunta con la entidad y han agradecido que esta haya reconocido a los consejos y agrupaciones como interlocutores válidos para abordar la cuestión.
Las hermandades han querido dejar claro, además, que respetan y reconocen el trabajo de los compositores de marchas procesionales, cuyo talento consideran una parte esencial del patrimonio musical y de la identidad de la Semana Santa. Su intención, aseguran, es defender los intereses de las cofradías y buscar la mejor solución, aunque sin atribuirse un papel negociador.
UNA TARIFA DEL 7% SOBRE LOS CONTRATOS CON BANDAS
La polémica surge después de que la SGAE haya aprobado una tarifa equivalente al 7% del importe de los contratos con bandas en aquellas procesiones en las que se interpreten obras protegidas por derechos de autor.
El director territorial de la entidad en Andalucía, José Lucas Chaves, ha avanzado que la previsión es comenzar a aplicar el cobro en la Semana Santa de 2027, aunque todavía no existe una fecha definitiva para exigir el primer pago.
La medida no distingue entre grandes ciudades y municipios pequeños y contempla también las salidas extraordinarias. El criterio es que durante la procesión se interprete públicamente repertorio protegido.
La SGAE justifica esta tarifa como respuesta a una reivindicación que los compositores de música procesional mantienen desde hace años para que se reconozcan los derechos derivados de sus creaciones.



