La Iglesia de Zamora vuelve a estar bajo el foco. La Diócesis ha comunicado este jueves la existencia de un procedimiento canónico contra un sacerdote diocesano por una acusación de abuso sexual, después de recibir testimonios sobre hechos que se habrían producido cuando las personas denunciantes eran menores de edad.

Los hechos, tal y como ha publicado la Cadena SER ocurrieron durante un campamento de verano organizados por la propia Diócesis de Zamora. El obispo, Fernando Valera, abrió una investigación previa, recabó testimonios y documentación y remitió posteriormente el expediente al Dicasterio para la Doctrina de la Fe.
El sacerdote ha sido apartado cautelarmente de sus funciones, suspendido del ejercicio público del ministerio y se le ha prohibido participar en actividades con menores. Los hechos fueron comunicados también a las autoridades civiles.
El nuevo expediente devuelve a la provincia a una historia que no empieza ahora. En 2023, el Defensor del Pueblo identificó nueve localizaciones en Zamora vinculadas a testimonios de abusos sexuales en el ámbito de la Iglesia. Y la investigación periodística de EL PAÍS ha documentado, entre otros antecedentes, el caso del sacerdote José Manuel Ramos Gordón, relacionado con varios menores y con su paso por centros educativos religiosos de la provincia.






