La tormenta que descargaba sobre Zamora a primera hora de la mañana parecía empeñarse en poner un último obstáculo en el camino de quienes este sábado se juegan mucho respecto a su futuro profesional. Bajo paraguas y aguardando en soportales, decenas de aspirantes a las oposiciones docentes buscaban refugio en las puertas de los centros educativos.
Un cielo oscuro y amenazante que nada tiene que ver con el horizonte brillante que muchos de ellos persiguen tras meses —e incluso años— de estudio, sacrificio y dedicación. El agua empapaba las calles y refrescaba el ambiente pero no lograba acabar con la ilusión, las expectativas y los nervios de unos aspirantes que tienen una larga y decisiva jornada por delante.
Uno de los centros educativos en los que hoy bulle la actividad —pero no precisamente con sus alumnos habituales— es el IES La Vaguada. Aspirantes cargados con carpetas, botellas de agua, paraguas y abanicos compartían espacio a la entrada del edificio con familiares, parejas y amigos que habían querido acompañarlos hasta el final en este día.
La lluvia dejó además algunas imágenes simbólicas, como la de un joven que llegaba al centro protegiendo cuidadosamente su programación didáctica dentro de una bolsa de plástico para evitar que el chaparrón la mojara. Un gesto que resumía el gran valor que tiene para los opositores todo el trabajo que vienen realizando para cumplir su sueño.
También se daban durante esos minutos unas últimas conversaciones, repasos finales y risas nerviosas que solo se detuvieron puntuales a las 8:30 horas, cuando los encargados de permitirles el acceso tomaron la palabra para informarles de que podían entrar a las instalaciones y hacia dónde debían dirigirse.
CSIF instaló una carpa informativa que sirvió como punto de consulta. "Queremos que se sientan amparados, porque se juegan mucho ahora", explicaban los representantes de la Central Sindical. También se encontraban presentes UGT y CCOO, repartiendo bolígrafos y resolviendo dudas entre los aspirantes y sus acompañantes. Según indicaban, las preguntas más frecuentes giraban en torno al funcionamiento de las listas de interinos, la entrega de las programaciones, las distintas fases del proceso selectivo y los horarios previstos para esta jornada.
En los rostros de los participantes de esta fase era fácil percibir el peso del momento. Muchos preferían no hacer declaraciones y concentrarse en los minutos previos al llamamiento, mientras que otros lo afrontaban con otra filosofía. "Vengo sin estudiar porque no puedo compaginarlo con mi trabajo actual, pero quería probar. Son las primeras oposiciones a las que me presento", comentaba uno de los aspirantes.
La provincia de Zamora vuelve a convertirse este sábado en uno de los principales escenarios de las oposiciones docentes de Castilla y León. Un total de 2.417 aspirantes están llamados a participar en las pruebas correspondientes a las especialidades de Servicios a la Comunidad, Procesos de Gestión Administrativa y Administración de empresas, que suman 125 plazas.
Forman parte de un proceso que moviliza a más de 15.000 candidatos en toda la Comunidad y que permitirá incorporar 1.006 nuevos docentes al sistema educativo regional. El camino hacia las aulas y la enseñanza pasa primero por una mañana de nervios y concentración en un examen que decide gran parte de su futuro este 20 de junio.




