Roblan, compañía española experta en iluminación LED, ha realizado una estimación del ahorro que el cambio de iluminación en una vivienda estándar podría significar en el recibo de la luz. Según esta estimación, una familia que viva en un piso de dos dormitorios y con una potencia instalada de 1650 vatios podría ahorrar sólo en iluminación hasta un 90% euros en su factura de la luz si se pasase de los halógenos al LED.
Así, la familia de esta vivienda pasaría de pagar 337 euros anuales correspondientes exclusivamente a iluminación, a pagar 33 euros. Aun descontando la inversión necesaria en nuevas bombillas, estimada en 131 euros, el ahorro sería de 172 euros. Además, esta inversión se amortizaría en los primeros cuatro meses y significaría una mejora habitacional.
Según Arturo Pereira, director de la compañía, “nuestra experiencia nos dice que el paso a la iluminación no debe verse como un gasto, sino como una inversión en nuestras viviendas. Además, tras las últimas declaraciones del ministro de Energía, en las que aseguraba que la luz subirá en torno 100 euros al año, es la forma más inteligente de hacer frente a esta subida”.
Para realizar estos cálculos, se ha basado en una vivienda de dos dormitorios con 33 puntos de luz (seis en cada dormitorio, seis en la cocina, cuatro en el baño, seis en el salón y cinco en el distribuidor y pasillo). El escenario con iluminación se ha calculado con la bombilla de 5W de potencia, con una media de 40.000 horas de vida y un precio en torno a cuatro euros.
Si bien este análisis se centra en los ahorros, la tecnología LED aporta muchas otras ventajas en la iluminación del hogar. Además de que las bombillas tienen una vida útil muy superior, esta iluminación reduce las necesidades de mantenimiento significativamente y aportan una luz de mucha más calidad.



