El ruedo de la plaza de toros de Zamora se llenaba de valientes participantes e integrantes de las peñas de San Pedro que mostrarían su equilibrio y destreza para evitar la cogida de las vaquillas y ganar puntos para sus respectivos equipos.
El colorido llenaba también la parte de grada de sombra de la plaza desde donde ‘los no tan valientes’ animarían a los suyos.
Las pruebas ponían a prueba la capacidad mental de hacer frente al miedo, los primeros participantes deberían de hacer sumas y coger el resultado en el lado donde estaba a vaquilla; el cálculo matemático y el miedo no es buena combinación.
Los ‘troncos locos’ serían otra de las pruebas y las carreras para llenar un recipiente de agua entre obstáculos hinchables y enjabonados, otro de los tópicos. Una tarde de diversión y risas que será recordada para bien o para mal por algunos peñistas.



