Además de situaciones como el transporte público o la reparación del firme, Carrascal acumula más problemas que impiden que sea un barrio que pueda crecer. La depuradora de agua, que sigue sin llegar, el problema con el vertedero y la presencia de una cabaña de ovino en pleno casco urbano son situaciones que llevan a unos vecinos a marcharse de la zona y a otros a ni siquiera plantearse acudir a vivir a este barrio: “Es una pena para la capital que muchos vecinos que pagan sus impuestos en Zamora se vayan a vivir a los pueblos del alfoz, con lo que dejan de tributar en la capital, y que en cambio en Carrascal sigamos perdiendo población”, lamenta Alfonso Martínez.
Uno de los problemas con los que cuenta el pueblo es la ausencia de la depuradora: “No se puede demorar más si no queremos seguir cargándonos un entorno inigualable en toda la ciudad. El Ayuntamiento lleva meses vendiendo humo. En julio del año pasado hablaron del acuerdo con la CHD. Desde entonces solo hemos escuchado anuncios en prensa, pero en nueve meses no se ha movido ni una sola máquina. Es más, el Alcalde nos engañó, porque desde julio comunicó a la prensa que comenzaría la expropiación inminente, en enero nos dijo a la asociación que ya estaban en ello, y luego nos enteramos que no ha sido hasta hace menos de dos semanas cuando han empezado a negociar con el dueño del terreno”.
Hay que recordar que en un primer momento la depuradora de aguas se pensaba ubicar en un terreno de ámbito municipal, pero la complejidad del terreno llevó tanto al Ayuntamiento como a la CHD a optar por expropiar 100 metros cuadrados de una zona privada.
Al respecto del vertedero, también Alfonso Martínez advierte que la multa impuesta al centro por no cumplir con la normativa de Medio Ambiente en el tratamiento de residuos puede ser un primer paso en la batalla que lleva librando muchos años el barrio para alejar del núcleo urbano el vertedero. Una situación, que pese a todo, parece que llegará más a largo plazo, al igual que la erradicación de la cabaña de ovino ubicada en pleno barrio, que sigue operando mientras el TSJ estudia el caso tras el recurso presentado por el dueño para no tener que trasladarla.



