La Fundación Edad&Vida, junto a VidaCaixa, presentaba en las últimas semanas las conclusiones del estudio “La revolución de la longevidad y su influencia en las necesidades de financiación de los mayores”. Según este informe, realizado por expertos de las universidades de Valencia, Extremadura y Castilla-La Mancha, la pensión pública es la única fuente de ingresos para siete de cada diez mayores de 65 años. Solamente un 30% cuenta con ingresos alternativos que provienen de productos financieros, planes de pensiones y alquileres.
El estudio, que ha permitido identificar el perfil de ingresos y gastos de las personas que han accedido a la jubilación en nuestro país, constata que un 67% de ciudadanos mayores de 65 años percibe unos ingresos mensuales por debajo de los 1.250 euros y que hasta un 38% vive cada mes con unos ingresos que no llegan a los 750 euros. Solo un 6% supera los 2.000 euros mensuales. Las personas que tienen más ingresos son principalmente aquellas que tienen fuentes de ingresos alternativas a la pensión pública.
En total, un 57% de los encuestados declaran unos ingresos inferiores a los 1.000 euros mensuales. El 77% convive con otras personas que, en muchos casos, también disponen de ingresos reduciendo al 20% el número de hogares con esta renta. Aun así, del total de encuestados, un 45% señala que tiene dificultades para cubrir sus necesidades. En las mujeres, este porcentaje alcanza el 51% frente al 37% de los hombres.
El número de pensiones en Salamanca se situó en 49.854 en octubre, según los últimos datos del Ministerio de Empleo y Seguridad Social. La pensión media de jubilación alcanzó los 849,06 euros, mientras que la pensión media del sistema, que comprende las distintas clases (jubilación, incapacidad permanente, viudedad, orfandad y a favor de familiares), es de 754,99 euros.



