La primera polémica a la que se han tenido que enfrentar Izquierda Unida y Partido Popular, en sus nuevos papeles como gobierno local y oposición, tiene que ver con un asunto que puede parecer baladí, pero que ha generado un importante revuelo en la ciudad: los retrasos en la apertura de las piscinas municipales. Este viernes, nueve días después de la fecha prevista por el equipo saliente, se abrirá la primera de ellas, concretamente la del Tránsito, la que supuso el inicio del conflicto.
Apenas cuatro días después de situarse al frente del Ayuntamiento, Guarido visitó la instalación deportiva para certificar, in situ, el mal estado de la misma: "Es casi imposible que la podamos abrir en verano", aseguró entonces el alcalde, que recibió la respuesta del Partido Popular instándole a que se hiciese cargo de sus responsabilidades como mandatario municipal y le diese una solución al problema.
Finalmente, tras hablar con los técnicos, el alcalde impulsó un arreglo a marchas forzadas de la piscina y se comprometió a abrir la instalación para el público en un plazo de dos semanas, exactamente el tiempo que ha tardado en hacerlo.
No obstante, la polémica continúa abierta por otros dos frentes, cada uno correspondiente a otra piscina municipal. El pasado día 24 de junio deberían haberse abierto al público las instalaciones de la Ciudad Deportiva y de las Higueras. No fue así. El gobierno municipal alegó que el problema estaba en la ausencia de gestión al respecto del equipo saliente, mientras que el Partido Popular señaló la "incompetencia" de los nuevos responsables a la hora de resolver la apertura de ambas zonas de baño.
El caso es que la primera fase de la ola de calor que ha llegado a Zamora con el verano transcurrió con las piscinas cerradas, y que la segunda, que se inicia este viernes, comenzará con, tan solo, la del Tránsito disponible. La de Higueras se abrirá el próximo día 7, mientras que para la de la Ciudad Deportiva aún no hay fecha. La polémica sobre el reparto de culpas continúa y, mientras, los ciudadanos buscan un oasis acuático en el Duero o en los pueblos del alfoz.



