Lo que comenzó como una petición de la afición para seguir en Zamora el partido más importante de la temporada del Zamora CF ha acabado trascendiendo el ámbito deportivo. La gestión de la instalación de una pantalla gigante para retransmitir el encuentro frente al Sabadell ha desembocado en el primer desencuentro público entre dos miembros del Gobierno municipal de coalición formado por Izquierda Unida y PSOE.
Tras la victoria del conjunto rojiblanco ante el Villarreal B, las redes sociales se llenaron de mensajes reclamando una pantalla para seguir el decisivo encuentro por el ascenso. El concejal socialista David Gago, responsable del área de Fiestas, fue uno de los primeros miembros del Ejecutivo en responder públicamente a esas peticiones.
Lo hizo con un mensaje que alimentó la expectativa de los aficionados al considerar que instalar la pantalla era "lo lógico". Desde ese momento, su figura quedó asociada a una iniciativa sobre la que fue preguntado de forma recurrente en comparecencias públicas y ruedas de prensa.

Sin embargo, mientras la posibilidad de instalar la infraestructura parecía encarrilada, seguía pendiente el aspecto fundamental: la autorización para emitir la señal del partido, cuyos derechos pertenecen a operadores privados.
Durante varios días, el Ayuntamiento mantuvo abierta la posibilidad de encontrar una solución. Incluso llegó a plantearse la opción de instalar la pantalla y ofrecer únicamente la narración radiofónica del encuentro, sin imágenes.
Este mismo martes, el propio Gago reconocía públicamente que "no sabemos si podremos darla de manera completa", en referencia a la retransmisión.
El episodio deja una lectura clara: el Ayuntamiento permitió que creciera la expectativa sobre una pantalla cuya viabilidad dependía de un permiso que todavía no existía. Esa expectativa fue canalizada principalmente por David Gago, que asumió públicamente la comunicación de un asunto que terminó resolviéndose en sentido contrario.





