El vicepresidente primero y consejero de Desregulación, Familia y Ayudas Sociales, Carlos Pollán, ha defendido hoy a Castilla y León y su sector quesero como un referente internacional y una seña de identidad y excelencia de la Comunidad, al aglutinar el 27 % de las exportaciones en el conjunto de España, al mismo tiempo que ha puesto en valor la importancia de una actividad económica que está ligada de manera estrecha con el medio rural y su valor tradicional.
Durante la gala de entrega de los Premios Cincho 2026, organizada por el Instituto Tecnológico Agrario de Castilla y León (ITACyL) y que ha tenido lugar hoy en el Teatro Ramos Carrión de la capital zamorana, en el marco de la Feria Internacional del Queso, Carlos Pollán ha puesto en valor el compromiso de los ganaderos y del ámbito quesero de Castilla y León con la calidad y ha apuntado que la industria láctea supone el 18 % del negocio global del sector agroalimentario de la Comunidad y representa casi el 20 % de la industria láctea nacional.
Estos datos, según ha afirmado Carlos Pollán, no serían posible sin el esfuerzo y el compromiso de “todos los profesionales” del queso de Castilla y León. “No importa el eslabón de la cadena que ocupen, desde el pastoreo, al ordeño, al desuerado, al moldeo, al prensado, al salado, al secado, al afinado o a la venta”, ha dejado claro en compañía del consejero de Agricultura, Ganadería, Medio Rural y Política Ambiental, Joaquín Antonio Pino.
A ese respecto, el vicepresidente primero ha trasladado que la acción conjunta del sector “crea riqueza, genera empleo, fija población, llena nuestras despensas y dota de contenido real a una marca de garantía como la de Tierra de Sabor”. Por ello, Pollán ha reafirmado la especial protección con la que cuentan los agricultores y ganaderos desde el Gobierno de la Junta de Castilla y León.
La duodécima edición nacional y sexta internacional del certamen ha reunido cerca de 1.300 muestras de queso procedentes de 18 países. Las catas se celebraron del 2 al 4 de junio en el Parador de Tordesillas, Valladolid, con un jurado integrado por 69 expertos nacionales e internacionales. Las muestras se evaluaron a ciegas, identificadas mediante códigos numéricos y con un sistema informatizado que preserva el anonimato de las queserías y la trazabilidad de las valoraciones.




