Con la edad, el cuerpo sufre cambios que a veces limita las actividades habituales. Uno de esos cambios puede llegar en la visión, bien haciendo aparecer enfermedades o desórdenes visuales que antes no aparecían, o agravando lo ya existente. La presbicia, o vista cansada, las moscas volantes, el glaucoma, las cataratas, la degeneración macular o el problema del ojo diabético son las situaciones más comunes cuando se llega a una cierta edad.
Para conocer los cambios que puede sufrir el sistema visual de las personas y cómo atajarlo, zamora24horas consulta a Ángel Viñas, gerente del establecimiento en la capital Ángel Óptico. En este sentido, Viñas insiste en primer término en la importancia de la prevención: “La prevención es fundamental en todas las edades y en todos los órganos. Especialmente en la visión. En un adulto es muy importante que no pasen dos años sin hacer un control sin síntomas, porque hay patologías como la hipertensión ocular, que muchas veces no avisan”.
En este sentido, sobre la edad aconsejable para comenzar a realizar visitas periódicas al especialista sería la siguiente: “Si hablamos de niños pequeños con problemas de visión las revisiones tienen que ser cada seis meses. En la edad entre los 20 y los 40 años suele ser una época estable en la que no deben aparecer patologías a no ser que estemos ante situaciones puntuales. Pero a partir de los 40 sí. Ahí empieza la vista cansada, se puede elevar la tensión ocular, puede empezar a haber indicios de pequeñas apariciones de cataratas. Por eso, a partir de los 40 las visitas deben ser cada dos años, siempre y cuando no exista ya un problema visual; en ese caso las revisiones deben ser las establecidas por los especialistas”.
Una vez que la persona detecta alguna anomalía en sus sistema ocular, la forma de proceder es la de acudir en primer lugar al optometrista, ya que no deja ser una atención primaria. “Nosotros no vamos a intervenir porque eso es terreno del oftalmólogo, pero sí podemos valorar el problema en una primera instancia y saber ante qué nos enfrentamos. Y en función de lo que sea actuamos. En caso de que veamos una patología derivamos al oftalmólogo, y si es una corrección visual podemos solucionar nosotros la situación”, finaliza Ángel Viñas.



