En el mes de diciembre de 2016, el Ayuntamiento de Zamora anunciaba que estaba en pleno proceso de dar un nuevo impulso al plan de inversión económica destinado a potenciar la distribución de chalecos de protección a todos los agentes de la Policía Municipal. En concreto, desde la concejalía se especificaba que se iban a repartir de manera inminente casi cuarenta chalecos, entre ellos ocho para las mujeres que están dentro de la plantilla.
Con esta medida se perseguía dotar a toda la plantilla de chalecos con el fin de reforzar el actual nivel de seguridad con el que los agentes realizan su trabajo de protección al ciudadano. Pese a todo, según lamentaban desde la sección provincial del Sindicato Profesional de Policías Municipales de España que aglutina al 70 por ciento de los agentes de la comisaría de Zamora tan solo han llegado los ocho chalecos de mujer, pero ningún más de hombre.
“Es una prenda extremadamente importante para la seguridad y muchos agentes seguimos compartiendo esos chalecos, con el riesgo que eso conlleva. La normativa dice que debe ir bien ajustado, y en nuestro caso hay veces que nos toca utilizar chalecos mucho más grandes de lo normal porque no hay otro disponible”, argumentan desde el sindicato a zamora24horas, añadiendo: “Eso sin contar los problemas de higiene, porque en verano te pones un chaleco que ha dejado minutos antes otro compañeros completamente sudado por el calor que genera”.
Los nuevos chalecos que iba a adquirir el Ayuntamiento denominados “Sistema de Protección Personal Multi Riesgo Modelo Confort XP”, permiten la protección personal frente a agresiones con arma de fuego y cuchillo. Entre sus características técnicas se destaca su peso ligero de 2.050 gramos, la denominada “Protección 360º” con protección lateral, ajustable en hombro y cintura, materiales transpirables y que cumple los niveles de protección multi impacto.
“En diciembre nos pidieron las tallas y vimos que salió la noticia en los medios de comunicación. Tres meses después seguimos sin saber nada de los chalecos”, finalizan desde el sindicato que ven este detalle “como uno más” de la “desatención” que existe hacia este colectivo.



