Azeco ha decidido renovar su tradicional campaña de Navidad y apostar por unos rascas con premio para las personas que compren en el comercio zamorano estas navidades y que de esta forma puedan tener su recompensa por apostar por el comercio de proximidad.
Los 'Navirascas' son la nueva iniciativa que repartirán cerca de 200 comercios de la capital y de Toro para entregar pequeños premios de 5 euros que podrán ser utilizados en estos comercios adheridos a la iniciativa.
Con 40.000 rascas en la calle, los zamoranos que apuesten, entre los días 20 de diciembre y 5 de enero, por su comercio de proximidad, tendrán la posibilidad de ser uno de los múltiples premiados con los cinco euros del rasca y, en caso de no serlo, entrarán en el sorteo de un premio de 1.000 euros que se entregará con la terminación del Sorteo del Niño.
Ruperto Prieto, presidente de Azeco, señalaba que “el rasca es una excusa para que todos disfrutemos y participar en la economía circular que es básica para Zamora” a la vez que añadía otros elementos claves de esta campaña navideña como son los elementos de decoración que un año más se han encargado a Fundación Personas.
La campaña de Azeco se puede llevar a cabo gracias a la participación de Caja Rural y el Ayuntamiento de Zamora, cuyo concejal de comercio, Christoph Strieder señalaba: “Es fundamental que Zamora se identifique con el pequeño comercio para que ese pequeño comercio se mantenga”.
Narciso Prieto, director de comunicación de Caja Rural, pedía “tributación acorde al momento” para las empresas zamoranas que “permitan la generación de empleo y de riqueja”. El representante de la caja apostaba por potenciar lo zamorano: “El mensaje es que esto es lo nuestro y que somos cada uno algo en Zamora. Entre todos hacemos Zamora. No hay que ser radicales, pero Zamora y el comercio de Zamora tiene comerciantes excelentes y indudablemente al servicio de los zamoranos. Hay que interiorizar lo importante que es salir a la calle y que haya una vida en Zamora”.
Desde Azeco se confía en que la sexta ola no vaya a más y que se pueda hacer “relativa vida normal con conciencia” que permita que sea una Navidad mejor que la anterior: “Incertidumbre sí hay pero también ilusión de que la cosa no vaya mal”. Y es que el comercio zamorano está viviendo una temporada “de olas” igual que la pandemia, mejorando cuando los casos bajan y sufriendo malas épocas cuando suben, haciendo imposible hacer previsiones de futuro.



