Zamora registró un importante incremento de los ingresos tributarios entre enero y septiembre de este año. Hacienda recaudó en la provincia 221,6 millones de euros, lo que supone un aumento del 18,6 por ciento respecto al mismo periodo de 2025 y cerca de 34 millones más. Este crecimiento sitúa a Zamora entre las provincias de Castilla y León donde más aumentó la recaudación, solo por detrás de León y Palencia.
El avance de los ingresos fiscales en la provincia estuvo especialmente marcado por el comportamiento del IVA, cuya recaudación creció un 32,4 por ciento, hasta alcanzar los 49 millones de euros. También aumentaron los ingresos por el IRPF, que sumaron 137,1 millones, un 17,6 por ciento más, y por el Impuesto de Sociedades, que aportó 32 millones, con una subida del 10,9 por ciento.
Los datos proceden del último informe de la Agencia Tributaria, con cifras hasta septiembre, que refleja un crecimiento generalizado de los ingresos tributarios en Castilla y León. En el conjunto de la Comunidad, Hacienda ingresó 5.365 millones de euros en los nueve primeros meses del año, un 12,3 por ciento más que en el mismo periodo de 2025, cuando la recaudación se situó en 4.776,3 millones. En total, son 590 millones de euros más, como recoge Ical.
Por provincias, los ingresos tributarios crecieron a dos dígitos en todos los territorios de la Comunidad, excepto en Valladolid, donde la recaudación alcanzó los 1.744,78 millones de euros, con un avance de apenas el 1,8 por ciento. León, con 748,38 millones, experimentó el mayor crecimiento, un 23,5 por ciento, seguida de Palencia, con 329,3 millones y un 20 por ciento más. A continuación se situaron Zamora (221,6 millones), con un 18,6 por ciento; Soria (224,5 millones), con un 18,5 por ciento; Ávila (181,5 millones), con un 17 por ciento; Segovia (330,2 millones), con un 16,7 por ciento; Salamanca (629,7 millones), con un 16,2 por ciento; y Burgos (955,5 millones), con un 15,7 por ciento.
En el conjunto autonómico, el crecimiento de la recaudación llegó fundamentalmente de la mano del IRPF y del Impuesto de Sociedades, mientras que el IVA registró una cierta ralentización, con avances mucho más modestos.



