Las sentencias y gastos jurídicos son el segundo gran acreedor que tiene el Ayuntamiento de Zamora. Así lo ha desvelado el concejal de Izquierda Unida Paco Guarido en las última horas Y es que, según las cuentas remitidas por el Grupo Municipal de IU, se contabilizan las facturas del abogado Garrote Maestre en la defensa del Ayuntamiento sobre el Edificio Municipal con la cantidad de 247.809 euros. En años anteriores se le pagaron otras cantidades. Sumando las facturas del otro abogado, Ignacio Esbec, el Edificio Municipal se llevó 400.000 euros en abogados y procuradores “para vergüenza del Partido Popular”, espeta Guarido.
“Además de los abogados, se contabilizan 2.196.652 euros durante el año 2013 para pagar la sentencia del Edificio Municipal. Hay que recordar que 1.466.000 euros se cargaron al Fondo de Contingencia de 2014. Y además el pago de la sentencia al Obispado por expropiaciones de la actual Terminal de Transportes 121.678 euros, o la sentencia a la empresa que hizo la obra de San Torcuato por retrasos en certificaciones de obras con otros 246.312 euros”, sigue explicando el concejal de Izquierda Unida.
Incluso, sostiene Guarido, los bancos también se llevaron su parte, 693.618 euros en intereses y amortizaciones. Hay que tener en cuenta que otros pagos a los bancos pero que no se incluyen en la relación facilitada por Izquierda Unida por ser inferiores a cien mil euros. “La deuda bancaria a día de hoy es algo más de 20 millones”, recuerda IU.
Por último, Guarido finaliza asegurando que “el resto de grandes facturas denotan que la mayoría de los servicios públicos y esenciales están privatizados. La recogida de basuras se lleva 4.909.652 euros. La lista sigue con las empresas de siempre, Eulen, Telven, Clece, etc”.
“Sería interesante conocer el resto de proveedores, es decir, los inferiores a 100.000 euros, ya que se vería que algunos se llevan cantidades muy sustanciosas con contratos menores, incluso con suministros muy pequeños (del entorno de mil o mil quinientos euros) que al final del año facturan lo suficiente como para que el suministro hubiera salido a contratación pública”, finaliza Paco Guarido.




