La Defensora del Pueblo presentaba esta semana su informe anual correspondiente a 2016 ante las Cortes Generales. Este informe muestra que el 42 por ciento de las solicitudes de quejas se interpusieron en esta anualidad a través del formulario de la página web. El correo postal fue la vía elegida por el 28 por ciento de los ciudadanos que quisieron ponerse en contacto con este servicio. A partir de ahí, el sistema presencial y el correo electrónico completan las formas de contacto más habituales, dejando en algo residual el fax y el telegrama.
En cuanto al motivo de las quejas, en 2016 disminuyeron de manera sensible las quejas relacionadas con la actividad económica. Las quejas relacionadas con el pago de impuestos a la Administración pública también han bajado hasta el sexto puesto. Frente a estos dos descensos, en los últimos años se ha visto un aumento de las reclamaciones relacionadas con la inmigración, que ya son el segundo motivo de queja ante la Defensora del Pueblo.
De hecho, solo las quejas relacionadas con la Justicia, que se mantiene como el principal punto de fricción desde hace años, superan a la inmigración. Las quejas relacionadas con la Justicia tienen que ver con una discrepancia con una resolución judicial, por retrasos en la administración de justicia o por el funcionamiento del turno de oficio de la abogacía.
El empleo, tanto en el sector público como en el privado, ocupa el tercer lugar del ranking en cuanto a los motivos de quejas. La Seguridad Social o la Educación también aparecen entre los diez primeros motivos por los que los ciudadanos elevan sus quejas a la Defensora del Pueblo.



