La Dirección General de Tráfico (DGT) ha puesto en marcha una campaña especial de vigilancia y control en tramos de carreteras en obras, que se desarrollará hasta el 28 de junio con el objetivo de reforzar la seguridad de los operarios que trabajan en vías abiertas al tráfico.

Los agentes de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil y policías autonómicas centrarán sus controles en el exceso de velocidad, las distracciones al volante y las maniobras indebidas de adelantamiento o cambio de carril, conductas que se encuentran entre las principales causas de siniestros en este tipo de tramos.
Según los datos provisionales del Registro Nacional de Víctimas de Accidentes de Tráfico, en 2025 se registraron 154 siniestros vinculados a obras de mantenimiento y conservación, de los cuales 26 afectaron directamente a operarios que trabajaban en la calzada, mientras que el resto implicaron a trabajadores dentro de sus vehículos.
La DGT subraya que la señalización de obras no solo ordena el tráfico, sino que es clave para adaptar la circulación a la presencia de trabajadores y reducir el riesgo de atropellos, que constituyen la mayoría de los accidentes en estos tramos.
Como novedad, el organismo impulsa la movilidad conectada con la certificación de los primeros modelos de conos conectados, dispositivos que permiten comunicar en tiempo real el inicio y finalización de las obras y transmitir esa información a los sistemas de tráfico y a los vehículos conectados.
Esta tecnología se integra en la plataforma DGT 3.0, que permite alertar a los conductores mediante paneles informativos o directamente en los vehículos, con el fin de anticipar la presencia de obras y mejorar la seguridad vial tanto de conductores como de operarios.
La campaña se enmarca también en la estrategia europea de seguridad vial y coincide con la iniciativa #(S)he Works, I Care, que busca concienciar sobre la vulnerabilidad de los trabajadores en carretera y fomentar la conducción responsable en zonas de trabajo.




