Zamora se tambalea en la cuerda floja y el panorama parece irreversible. Ni el tímido aumento de nacimientos en los primeros meses de 2023 ni la estabilización de las muertes en la provincia en el mismo periodo traen un cambio en la triste realidad: una provincia cada vez más despoblada.
Los últimos datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE) el miércoles en relación a los dos primeros meses de 2023 insuflan algo de esperanza y reflejan que el número de nacimientos ha aumentado tímidamente respecto a los dos primeros meses de los dos años anteriores con un total de 111 bebés que han llegado al mundo en la provincia, casi un 5% más que en el mismo periodo de 2022 cuando fueron 106 los nacimientos y seis más que en el cómputo de enero y febrero de 2021.
Si analizamos únicamente el mes de febrero, Zamora mejora los registros del mes anterior, con un total de 57 nacimientos frente a los 54 de enero, pero no es suficiente ya que los datos mensuales se mantienen más cerca de la cifra más baja de los últimos cinco años (abril de 2022 con 43 nacimientos), que del máximo mensual del último lustro (82 nacimientos en octubre de 2019).
Por cada nacimiento se producen cerca de cinco muertes en Zamora
El panorama que dejan los nacimientos en Zamora es más preocupante si lo comparamos con las muertes que se han producido en la provincia de Zamora en el mismo periodo, en los meses de enero y febrero de 2023.
En concreto, en Zamora se produjeron un total de 500 fallecimientos durante ese periodo (hasta el 27 de febrero), solo una más que en el mismo periodo del año anterior manteniendo la estabilidad pero sin llegar a descender y dejando patente que por cada nacimiento en la provincia se han producido casi cinco muertes.
En este periodo la semana más trágica ha sido la del 6 de febrero, cuando en Zamora se han contabilizado hasta 69 óbitos, mientras que la semana en la que menor número de fallecimientos se han certificado ha sido la del 27 de febrero con un total de 38.
Estas cifras no son solo datos, muchas familias han quedado destrozadas en este periodo por la pérdida de un ser querido y evidencia que Zamora se mantiene estancada en cuanto a nacimientos mientras que las muertes no cesan, dejando a la provincia en una complicada situación.



