La intensa lluvia obligó finalmente a suspender la representación de 'Federico. No hay olvido, ni sueño: carne viva', prevista en el parque de Olivares. Todo se desencadenó poco antes de las 21:00 horas, momento en el que iba a comenzar la obra, cuando una tromba de agua descargó sobre Zamora de manera que hizo inviable la celebración del espectáculo. Una circunstancia que dejó la sensación de que había margen para haber contemplado otras alternativas, ya que no se escapa de las condiciones meteorológicas previstas.
"Nunca nos había pasado. Hemos tenido que suspender. Justo a la hora de la función ha caído una lluvia torrencial durante quince minutos que ha anegado por completo la zona del equipo de luz y sonido y empapado nuestra escenografía", escribía la compañía Proyecto 43-2, artífices de la obra sobre la vida y muere de Lorca.
No obstante, aseguran que volverán para interpretarla en mejores condiciones y agradecieron el trabajo de todo el equipo, y el apoyo de la Asociación de Olivares y a las decenas de personas que aguantaron, paraguas en mano, a que la lluvia cesara.

A pesar de que la predicción meteorológica ya apuntaba a la posibilidad de lluvia, la Concejalía de Cultura mantuvo su apuesta por realizar la obra al aire libre sin haberse previsto una alternativa en un espacio interior. Finalmente, 15 minutos de lluvia intensa bastaron para echar por tierra una representación que llevaba mucho tiempo de trabajo y preparación, y también las expectativas de un público entregado que acabó calado hasta los huesos.
'Federico. No hay olvido, ni sueño: carne viva' recorre los últimos días de Federico García Lorca y los conecta con la historia de las víctimas de la represión franquista. A través de este teatro documental, se combina investigación científica, testimonios y memoria para abordar la desaparición forzada y la búsqueda de quienes todavía permanecen bajo tierra, poniendo el foco en la necesidad de recuperar sus historias y mantener vivo su recuerdo.




