VÍDEO | Alarma por el “Happy Slapping”: crece la violencia viral entre menores en redes sociales

La Policía Nacional y fundaciónSOL lanzan una campaña de concienciación sobre los peligros del Happy Slapping

Un niño usa el teléfono móvil y una tablet.   Eduardo Parra   Europa Press   Archivo
Un niño usa el teléfono móvil y una tablet. Eduardo Parra Europa Press Archivo

La Policía Nacional, en colaboración con fundaciónSOL, lanzan una nueva pieza de concienciación en el marco de la campaña “Somos su Mejor Red”, cuyo propósito es la protección de la infancia y la adolescencia en el entorno digital, con el objetivo de sensibilizar sobre los riesgos de la violencia digital y de impedir su normalización. La iniciativa busca visibilizar una forma de violencia cada vez más presente en el entorno escolar y digital, conocida como Happy Slapping, en un contexto en el que el acceso temprano a redes sociales y dispositivos móviles facilita la grabación y difusión inmediata de contenidos violentos.

El fenómeno del Happy Slapping (“bofetada feliz”), surgió en el Reino Unido en 2005 y, pese a su nombre aparentemente inocente, describe un fenómeno violento que se ha extendido en España durante los últimos años: grabar una agresión física, verbal o incluso sexual y difundirla en internet a través de redes sociales o aplicaciones de mensajería, generando un perjuicio que trasciende al momento del ataque y se amplifica con la viralización. La finalidad suele ser ganar popularidad o “likes”, aunque para la víctima supone una doble victimización: primero la agresión y después la humillación pública prolongada.

Estudios recientes reflejan un preocupante incremento de la violencia entre menores en España. Según la Memoria de la Fiscalía General del Estado 2025, en 2024 se registraron 12.563 delitos de lesiones cometidos por menores, un 8% más que en 2022. Además, se iniciaron 120 causas por homicidio o tentativa, lo que supone un incremento del 18,8%, vinculado a dinámicas de grupo y a una escalada en la gravedad de los comportamientos violentos.

La Fiscalía alerta también del aumento de delitos cometidos o difundidos por vía informática, especialmente a través de redes sociales. Un informe de la Fundación ANAR señala que WhatsApp (66,4%), Instagram (50,5%) y TikTok (49,5%) son los principales canales donde se producen o difunden estas situaciones. Además, el 14,2% de los casos de ciberacoso incluye el uso de inteligencia artificial, utilizada para crear contenidos falsos o suplantar identidades.

El inspector de Policía Nacional Juan Cristóbal Cabiedas Pedraza advierte que el Happy Slapping es una práctica muy extendida entre menores que se difunde masivamente en el entorno digital. Subraya la necesidad de fomentar el pensamiento crítico y el uso responsable de las redes sociales, recordando que estas conductas pueden constituir delitos contra la integridad moral, lesiones o amenazas, y que los menores a partir de los 14 años tienen responsabilidad penal.

Desde fundaciónSOL, su directora Claudia Caso explica que cuando una agresión se graba y se difunde, “la humillación se multiplica”, ya que no solo existe daño físico o verbal, sino también exposición pública y comentarios crueles, lo que agrava el impacto en la víctima.

Según el informe de Save the Children, el Happy Slapping es un delito en el que participan no solo los agresores, sino también quienes graban, difunden o interactúan con el contenido. En el 61% de los casos, los agresores pertenecen al entorno cercano de la víctima, lo que evidencia la relación con el acoso escolar, del que en 2024 se registraron 1.196 casos.

Ante esta situación, Policía Nacional y fundaciónSOL insisten en la necesidad de una implicación conjunta de familias, centros educativos y sociedad, destacando medidas como educar en empatía digital, no difundir contenidos violentos, denunciar estos hechos y romper la cadena de viralización.

Estos datos evidencian la urgencia de reforzar la concienciación y la prevención frente a la violencia digital, promoviendo un uso responsable de la tecnología y construyendo un entorno más seguro para niños, niñas y adolescentes.

stats