“A ver por favor. DNI en mano, móviles apagados y lo indispensable para hacer el examen”. Esta ha sido la banda sonora de los pasillos del Campus Viriato en la primera jornada de los exámenes de acceso a la universidad, conocidos como la PAU, en Zamora capital.

Un total de 636 alumnos se enfrentan desde este martes a la prueba que condicionará su futuro. Lengua y Literatura vuelve a ser la asignatura que inaugura una carrera de fondo que se prolongará durante varios días.
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“Tía, es que de esta parte del análisis sintáctico no me acuerdo”, comenta Andrea Lorenzo, una de las alumnas del Claudio Moyano que tras un exigente segundo de bachillerato se enfrenta a los últimos exámenes que determinarán la nota que le abra las puertas o no, de su futuro universitario deseado.
Llegan los sobres lacrados con los exámenes y las caras de los alumnos cambian hasta de color. “¡Ay, que ya están aquí!”, comentan entre nervios los aspirantes. La larga lista de nombramientos sigue su curso y poco a poco las aulas del edificio de la Politécnica se llenan hasta la bandera.
Estampitas, besos a medallas que cuelgan del cuello, camisetas de sus equipos favoritos, pulseras de la suerte…los amuletos son tan variados como los centenares de jóvenes que esperan escuchar su nombre para sentarse en el aula.

Los profesores otorgan las últimas instrucciones y alea jacta est. Arrancan los exámenes de una PAU que se extenderá hasta el jueves y solo quedará esperar la nota que siente las bases de los siguientes pasos académicos de los estudiantes zamoranos.




