El olor a ajo se extiende ya por la avenida de las Tres Cruces en una nueva edición de su tradicional feria. Los ajos y cebollas coparán la artería principal de la ciudad hasta el próximo día 29 de junio, cuando a las 13.00 horas se lleve a cabo su clausura con la entrega de premios a las mejores ristras.
El mercado tendrá un horario de venta al público de 10:00 a 22:00 horas, contando con un total de 85 puestos, dos menos que la pasada edición, siendo El Maderal -con 13-, Fuentesaúco -12- y Zamora capital -11- los municipios que cuenten con un mayor número de representantes.
La perspectiva de esta edición es rondar de nuevo los 300.000 kilos de producto que hubo el año pasado, si bien el precio podría aumentar ligeramente ante el aumento de los costes. Como novedad, este 2023 contará con la llegada de un productor de Palencia y la ausencia de los dos que en los últimos años solían acudir desde Badajoz.
Se comienza a hablar de una feria del ajo a finales del siglo XVIII o comienzos del XIX, en el barrio de la Horta, en la feria que se hacía de productos agrícolas, aunque no será hasta mediados del siglo XIX cuando se consolide, comenzando a celebrarse en la cuesta de San Cipriano y plaza de Viriato.
La Feria del Ajo de Zamora, como tal, se crea por orden de la sesión municipal celebrada el día 26 de junio de 1889, en la cual se acuerda instaurar una feria para “facilitar la compra-venta de productos agrícolas y ganado”.
En el año 1930 el evento se trasladó a la plaza del Cuartel Viejo como la propia Feria del Ajo, llegando a la avenida Tres Cruces en 1955, montándose la feria el 28 de junio de 1955.



