Durante ocho años, Aquiles ha tenido una misión. Salir cuando había alguien a quien encontrar. Seguir rastros, recorrer grandes áreas y poner su olfato al servicio de la Guardia Civil en la búsqueda de personas desaparecidas. Ahora esa etapa termina.
El pasado viernes, el patio de la Comandancia de la Guardia Civil de Zamora fue el escenario de su despedida. Aquiles, un pastor alemán nacido en mayo de 2018, deja atrás su vida operativa después de haber formado parte desde 2018 del Grupo Cinológico de la Zona de Castilla y León, con sede en Zamora.
No se retira por falta de trabajo. Se retira por edad. Y hay una diferencia importante entre ambas cosas: Aquiles no deja atrás una historia de servicio, sino que empieza la que será su última etapa.
Su preparación comenzó siendo apenas un cachorro. Tras completar su entrenamiento mediante técnicas de adiestramiento positivo, recibió el alta operativa en septiembre de 2018. Desde entonces quedó encuadrado en la especialidad de Seguridad y Rescate, con especial dedicación a la búsqueda de personas desaparecidas en grandes áreas.
Han sido años de servicios por Castilla y León. Decenas de búsquedas en las que Aquiles salió al terreno con la tarea de encontrar a quienes faltaban. Una labor en la que cada rastro puede ser importante y en la que el trabajo del perro forma parte de un dispositivo mucho mayor.
Su trayectoria recibió también un reconocimiento oficial. En 2023, Aquiles fue distinguido con una mención de honor al mérito canino por los servicios realizados y los resultados obtenidos.
Pero esta vez no había una persona desaparecida que buscar.



