Comienza septiembre y atrás quedan ya esas noches de canícula en las que las temperaturas rozaban los 30 grados y en las que los abanicos, ventiladores y aires acondicionados eran el mejor aliado. Y es que el verano siempre deja, para muchos, grandes recuerdos y grandes historias, pero también tiene una parte trágica, y es que desde principios de junio y hasta finales de este mes de agosto han sido 31 los zamoranos que han perdido la vida por causas atribuibles a las altas temperaturas.
Durante el periodo de más calor, Zamora ha rozado los 40 grados en varias ocasiones, pulverizando registros y causando estragos. Y es que, aparte del riesgo de incendios que siempre mantiene todas las alertas activadas durante las épocas de mayor calor, no se puede soslayar el riesgo que las temperaturas tan elevadas entrañan para las personas, especialmente los mayores.
Según los datos del Sistema de Monitorización de la Mortalidad Diaria (MoMo), desde el 1 de junio son ya 31 fallecimientos atribuibles a las altas temperaturas. Concretamente, son 16 hombres y 15 mujeres las personas que han fallecido desde el primer día de junio y hasta el último de agosto.
En lo que se refiere únicamente al mes de agosto, han sido cinco los zamoranos que han perdido la vida en las últimas dos semanas del mes. Más concretamente, los cinco fallecimientos se produjeron de manera consecutiva entre los días 16 y 20.
Un problema creciente
Los datos de años anteriores muestran además una tendencia preocupante. Durante el verano de 2025, el calor provocó 54 fallecimientos en Zamora entre el 1 de junio y el 31 de agosto. Se trata de un dato especialmente significativo si se compara con el verano anterior. En 2024, el número total de muertes atribuidas al calor en la provincia no superó las 17 durante toda la temporada estival.
El incremento registrado en apenas un año evidencia el impacto que están teniendo los episodios de calor extremo sobre la salud de la población, una situación que los expertos vinculan al progresivo aumento de las temperaturas y a la mayor frecuencia de las olas de calor.



