Las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado investigaron durante 2025 un total de 136 infracciones penales e incidentes de odio en Castilla y León, lo que supone un incremento del 46,2% respecto a 2024, cuando se contabilizaron 93 casos. Se trata de la cifra más elevada desde que comenzaron a elaborarse estos registros en 2014, según el informe sobre la evolución de los delitos e incidentes de odio del Ministerio del Interior.
En este contexto, Zamora se sitúa entre las provincias con mayor tasa de delitos de odio de España, al registrar 16 casos durante el pasado año, lo que representa una tasa de 6,68 incidentes por cada 100.000 habitantes. Este dato coloca a la provincia en la sexta posición nacional, solo por detrás de territorios como Segovia, Melilla o Navarra.
Dentro de Castilla y León, el mayor número de casos se registró en Segovia, con 35 investigaciones y una tasa de 22,09 por cada 100.000 habitantes, la más alta del país. Le siguieron Burgos, con 19 casos; Valladolid, con 21; Zamora, con 16; León, con 14; Salamanca, con 12; Ávila, con 10; Palencia, con siete; y Soria, con dos.
A nivel autonómico, los delitos de odio relacionados con el racismo y la xenofobia fueron los más numerosos, con 48 casos, lo que representa el 35,3% del total. Les siguieron los vinculados a la orientación sexual e identidad de género, con 20 investigaciones. También se registraron nueve casos por ideología, siete por creencias o prácticas religiosas, seis por discriminación sexual o de género y cinco por aporofobia, el rechazo hacia las personas en situación de pobreza.
Asimismo, se contabilizaron tres casos por disfobia —rechazo hacia las personas con discapacidad—, dos por antisemitismo, dos por islamofobia y uno por antigitanismo.
Pese al aumento de los hechos investigados, el número de personas detenidas o investigadas en Castilla y León descendió. Durante 2025 fueron 37 personas, frente a las 54 del año anterior, lo que supone una reducción del 33,3%.




