Los alérgicos de Zamora afrontan jornadas especialmente complicadas. Castilla y León figura entre las comunidades que entran en alerta roja por elevados niveles de polen, en un episodio marcado por la coincidencia de altas concentraciones de gramíneas y olivo favorecidas por el calor y la estabilidad atmosférica. Las previsiones apuntan a un empeoramiento de la situación coincidiendo con el ascenso térmico de los últimos días.
La provincia zamorana, con amplias zonas agrícolas, áreas de pasto y una importante presencia de vegetación herbácea, reúne además condiciones especialmente favorables para este aumento de polen en suspensión.
La situación no afecta únicamente a Castilla y León. También se esperan niveles elevados en otras regiones del interior peninsular como Extremadura, Madrid, Castilla-La Mancha o Andalucía, aunque el impacto puede resultar especialmente notable en provincias con gran peso rural y agrícola.
El cambio de tiempo registrado durante la última semana aparece como una de las claves. Tras una primera mitad de mayo más fresca y variable, la subida de las temperaturas y la ausencia de precipitaciones han acelerado el proceso de polinización.
Las gramíneas atraviesan precisamente uno de los momentos más intensos de su ciclo anual y el olivo se encuentra también en plena fase de emisión de polen, una combinación que puede multiplicar las molestias entre las personas sensibles.
Entre los síntomas más habituales figuran la congestión nasal, los estornudos, el lagrimeo, el picor de ojos o la dificultad respiratoria, aunque las personas con patologías respiratorias previas pueden notar un agravamiento de las molestias.
En una provincia como Zamora, donde el entorno natural y agrícola tiene una gran presencia, los especialistas suelen recomendar extremar algunas precauciones durante los días de mayor concentración, como evitar actividades al aire libre en las horas centrales, ventilar las viviendas en momentos de menor incidencia o utilizar protección ocular si aparecen síntomas intensos.
El calor que estos días deja temperaturas más propias de junio que de finales de primavera no solo está adelantando sensaciones veraniegas: también está actuando como un acelerador de uno de los episodios más incómodos del año para miles de personas.




