Desde que comenzara el confinamiento, una de las imágenes más repetidas en los supermercados es la de carros más llenos de comida que antes. Tanto es así que según un informe de la consultora Kantar, el gasto en la cesta de la compra creció hasta un 25% durante la primera semana. De esta manera los consumidores reducen las salidas al ‘súper’ para pasar más tiempo en casa.
Sin embargo, al hacer compras más grandes de lo habitual el principal reto que se plantea ahora es conseguir que la comida comprada no se eche a perder. Evitar los desperdicios es cosa de todos y la nevera es la mejor aliada en esta tarea. Por ello, Too Good To Go ha elaborado una lista de consejos sobre cómo usar y organizar el frigorífico para conservar y alargar la vida de los alimentos y no tener que tirar comida a la basura durante la cuarentena.
Tener un frigorífico bien ordenado, configurar una temperatura adecuada o llevar a cabo un buen mantenimiento del mismo son algunas de las claves para sacar el máximo partido a este electrodoméstico pero también es la manera de aprovechar mejor la comida.
“El 84% de los alimentos que se desperdician en los hogares habitualmente corresponde a productos sin utilizar, es decir, que tal y como se compraron fueron a la basura. Ello se debe en gran parte a compras en exceso o mala gestión y conservación. Por eso, en la situación actual debemos ser más responsables y cuidadosos aún, comprando de manera consciente pero también utilizando todos los recursos y herramientas que tenemos en nuestros hogares, como la nevera y estos consejos que servirán para hacer una gestión más óptima y eficiente de la comida”, explica Helena Calvo, responsable de sensibilización sobre el desperdicio de alimentos en Too Good To Go.
1.TEMPERATURA: Se aconseja poner el frigorífico a una temperatura de 5ºC para garantizar la correcta conservación y frescura de los alimentos. Ponerlo unos grados por encima podría estropear la comida mucho antes.
2. CADA ESTANTE TIENE SU FUNCIÓN: En muchas ocasiones se coloca la comida allí donde hay un hueco libre sin tener en cuenta que la nevera está diseñada para que cada producto tenga su lugar y así prolongar su vida.
La puerta es la parte menos fría de la nevera y aquí se colocan aquellos productos que no necesitan tanto frío como las bebidas, mermeladas, mantequillas, salsas o los huevos.





