La Dirección General de Tráfico ha defendido la eficacia del límite máximo de 30 kilómetros por hora en las calles urbanas de un solo carril por sentido cuando se cumplen cinco años de su entrada en vigor, el 11 de mayo de 2021.
El organismo que dirige Pere Navarro sostiene que esta medida ha ayudado a reducir la siniestralidad mortal en las ciudades, además de contribuir a disminuir el ruido y la contaminación.
Según los datos difundidos por Tráfico, la probabilidad de fallecer en un atropello pasa del 80% a 50 km/h al 10% cuando la velocidad se reduce a 30 km/h. La DGT enmarca esta limitación dentro de un modelo de movilidad urbana que busca calmar el tráfico en la mayoría de calles de las ciudades, reservando las vías principales para una circulación más fluida.
La institución destaca que en 2024 fallecieron en vías urbanas casi un 5% menos de personas que en 2019, antes de la implantación de la medida. Entre los colectivos más beneficiados figuran los peatones, con una reducción de más del 16% en víctimas mortales, y los ciclistas, con un descenso cercano al 19%.
Además, casi cuatro de cada diez ciudades españolas con más de 100.000 habitantes redujeron la siniestralidad mortal en sus calles durante este periodo. Entre ellas aparecen Madrid, Barcelona, Bilbao o Valencia.
La DGT también subraya que municipios como Alcobendas, Alcorcón, Barakaldo, Dos Hermanas, Leganés, Mataró, Rivas-Vaciamadrid, Telde y Torrejón de Ardoz cerraron 2024 sin registrar ninguna víctima mortal en sus calles.




