La pobreza que menos se ve es la que obliga a pasar frío o calor, dependiendo de la estación, en el interior de sus casas a muchas personas que lo primero que se quitan son estos mínimos como la calefacción. La pobreza energética es un problema contra el que cada vez hay más organismos luchando y el Ayuntamiento de Benavente es uno de los más combativos en este sentido. Ya son varios años los que, desde el consistorio, se lanzan estas ayudas que el pasado año alcanzaron a más de 250 familias.
Y es que el Ayuntamiento de Benavente decidió, en un 2020 marcado por la pandemia, aumentar la cuantía hasta los 54.500 euros que este año mantiene para ayudar no sólo con la pobreza energética sino también con la pobreza hídrica a la que podrán acudir todas las familias que no estén siendo ya beneficiadas con ayudas a la factura del agua por parte del Ayuntamiento de Benavente.
El pasado año fue la única ocasión en la que, por culpa de la pandemia, no se completó la cuantía de las ayudas, lo que obligó al Ayuntamiento de Benavente a sacar una segunda convocatoria en la que si se acabaron agotando los 54.500 euros que fueron a parar a 260 familias, una cifra muy parecida a la que podría comparecer este año.
El plazo para poder ser beneficiario de estas ayudas comienza hoy y se ampliará hasta el 17 de junio y el concejal de Bienestar Social, Antonio Vega, cree que, como ha ocurrido todos los años, será una partida que se completará como ha ocurrido en años anteriores al ser un apoyo fundamental para muchas familias.



