El presidente de la Asociación de Profesionales de Bibliotecas Móviles (ACLEBIM), Roberto Soto, ha denunciado a través de un comunicado el deterioro que, bajo su punto de vista, sufre el servicio de bibliobús de Zamora. "Nacieron en 1981 con un despegue espectacular que los convirtió en pocos años en un referente nacional e internacional, con reconocimientos de todo tipo", recuerda Soto en su escrito.

El servicio de bibliobús zamorano llegó a recibir tres premios por parte de ACLEBIM. "Muchos mirábamos a Zamora como ejemplo", lamenta Soto, atribuyendo el declive a años de "mala gestión y falta de compromiso político".
Y es que, en la actualidad, el bibliobús atraviesa una situación crítica. Considera especialmente grave la "inacción institucional" en una provincia marcada por la despoblación rural y el envejecimiento. Señala que, de los cuatro bibliobuses de la red solo funciona uno, lo que provoca que haga visitas a las localidades cada tres meses, es decir, solo cuatro veces en un año. Los profesionales del sector advierten de una frecuencia tan baja lo convierte en un servicio ineficaz que termina alejando a los usuarios.
Uno de los principales problemas es la falta de personal. Según denuncian desde la Asociación, las jubilaciones que se han producido en los últimos años no se han cubierto, provocando la reducción progresiva del servicio.
Otro punto importante afecta directamente a lo que Soto denomina "la joya de la corona": el Bibliobús escolar. Informa que, desde septiembre hasta diciembre de 2025 funcionó sin personal bibliotecario y ahora la Diputación prevé sustituirlo desde este lunes por una "ocurrencia extrabibliotecaria" basada en un turismo con dos animadoras que fomentarán la lectura en los colegios —sin libros—.
El presidente de ACLEBIM critica también que se haya planteado la compra de nuevos vehículos cuando los actuales permanecen parados, y hace hincapié en que el problema reside en "la falta de recursos humanos y de voluntad política", no material.
Por tanto, la Asociación alerta de que este importante servicio cultural y social para el medio rural como es el Bibliobús de Zamora pende de un hilo. Por ello, Roberto Soto insiste en que es vital cubrir las vacantes para evitar el colapso definitivo de un modelo que durante décadas fue tan apreciado por su calidad.




