La semana termina, tal y como anticipaban los pronósticos, con un tiempo inestable más propio de finales del invierno que de mayo. Los chubascos volverán a regar la provincia de Zamora durante este domingo desde primeras horas, aunque se espera que sean más débiles que los registrados ayer en el oeste del territorio.

Las precipitaciones volverán a dejar los acumulados más importantes en la comarca de Sanabria, pero sin avisos activos por parte de la Agencia Estatal de Meteorología como sí ocurrió el sábado. Aun así, la probabilidad de precipitaciones será muy alta en toda la provincia.
Estas condiciones meteorológicas propiciarán un ligero descenso de las temperaturas máximas. Los termómetros no superarán los 17 grados en Zamora capital ni los 16 en Benavente, mientras que se quedarán en 13 grados en las localidades sanabresas más pobladas. Con estos valores, la cota de nieve se situará entre los 1.700 y 1.900 metros.
Por su parte, el viento soplará de componente suroeste y dejará rachas moderadas debido a la cercanía de la borrasca situada al oeste de la Península Ibérica, reforzando así ese ambiente inestable.





