La Bóveda de Toro vivió anoche una velada diferente. Desde las 21:30 horas, cerca de 200 personas se lanzaron a las calles del municipio para participar en un original escape room urbano basado en una historia de misterio en torno a la Piedra Volvita y el secreto que, según la trama creada para la actividad, La Bóveda guarda desde el año 1116.
Repartidos en 25 grupos, los participantes tuvieron que recorrer todos los rincones del pueblo durante tres horas para ir encontrando pistas y superar los 25 enigmas que componían el juego. Las calles se convirtieron así en el escenario de una aventura colectiva en la que había que observar, investigar, pensar y, sobre todo, trabajar en equipo.
Cada grupo recibió un bloc de notas especialmente preparado para la actividad, en el que se recogían acertijos, pistas y diferentes elementos de la historia que servían de guía para avanzar en la investigación. Los retos no se limitaban a una única temática: los participantes tuvieron que enfrentarse a pruebas relacionadas con la historia, la astronomía, la música y otros aspectos vinculados al patrimonio y al propio municipio.
Uno de los elementos que aportó mayor dinamismo a la experiencia fue la participación de algunos vecinos que estaban "en el fresco", que se involucraron en la actividad y ayudaron a los grupos en determinados momentos de la aventura. De esta manera, los propios habitantes se convirtieron también en parte del juego y contribuyeron a crear una experiencia más inmersiva.
La propuesta consiguió que La Bóveda de Toro se transformara durante la noche en un auténtico tablero de juego. Grupos de participantes recorrían calles, plazas y distintos puntos del municipio en busca de la siguiente pista, mientras trataban de encajar las piezas de una historia que los llevaba hasta el misterio de la Piedra Volvita.
El objetivo final era resolver el conjunto de enigmas y descubrir el secreto escondido tras la historia que daba sentido a la aventura. Y después de tanta caminata, investigación y esfuerzo, una vez finalizada la aventura, se invitó a todos los participantes a comer y beber, poniendo el broche final a una noche que combinó misterio, diversión, cultura y convivencia.



