CRIOSANABRIA celebra este martes 13 de octubre el Día Internacional para la Reducción del Riesgo de Desastres para recordar la importancia de la prevención ante estos eventos, especialmente ante la amenaza de los incendios que cada temporada estival asolan la comarca sanabresa. La entidad cuenta con la ayuda de Reale Foundation.
Los riesgos naturales, como incendios, terremotos, erupciones volcánicas o tsunamis, pueden desencadenar desastres cuando se combinan con situaciones de vulnerabilidad y medidas inadecuadas para mitigar sus impactos. Estos desastres afectan a millones de personas cada año. Sin embargo, su impacto puede reducirse mediante medidas y una planificación proactiva que permita analizar y reducir los factores que los causan, tal y como aconseja CRIOSANABRIA.
El aumento del coste asociado a los desastres refleja el creciente impacto del cambio climático y las malas decisiones de desarrollo. A nivel mundial, los países se enfrentan a fenómenos naturales cada vez más graves, impulsados por fenómenos meteorológicos extremos y una planificación que ignora los riesgos.
Los desastres son cada vez más caros. Aunque sus costes directos han aumentado, se estima que el coste real es 11 veces superior.
A pesar de ello, la inversión en la reducción del riesgo de desastres (RRD) sigue siendo escasa. Menos del 1% de los presupuestos públicos se destina a esta finalidad y solo el 2% de los proyectos de Ayuda Oficial al Desarrollo incluyeron la RRD entre sus objetivos. Dentro del sector humanitario, la cantidad de fondos destinados a la prevención y preparación ante desastres también ha disminuido.
Cada año, el Día Internacional para la Reducción del Riesgo de Desastres, celebrado el 13 de octubre, destaca cómo las personas y las comunidades de todo el mundo reducen su exposición a los riesgos naturales.
Aunque es imposible eliminar por completo el riesgo de desastres, la prevención y la preparación pueden mejorar en gran medida la resiliencia de las comunidades locales. CRIOSANABRIA participa en el cambio conceptual que busca pasar de la reacción posterior a los desastres a la acción preventiva. Asimismo, la entidad ayuda a los países a fortalecer sus capacidades en materia de gestión de riesgos climáticos y de desastres.





