La Diputación de Zamora destinó finalmente 6.050 euros de dinero público a la contratación de Mario Vaquerizo como presentador de la Gala Talento 2026, celebrada el pasado 14 de abril en el Teatro Ramos Carrión. La cifra, hasta ahora desconocida, figura en el expediente oficial de adjudicación y reabre el debate sobre la prioridad de este tipo de gastos institucionales y la proporcionalidad entre coste y servicio prestado.

La contratación fue tramitada como contrato menor y adjudicada directamente al artista y colaborador televisivo por un importe de 5.000 euros más 1.050 de IVA, según la resolución firmada tras la orden de incoación dictada el pasado 16 de marzo por la Diputación Provincial.
La documentación justifica la contratación como parte de las competencias provinciales de fomento del desarrollo económico y social, en el marco de los Premios Talento Emprende 2026. Sin embargo, el desarrollo real de la gala deja abierta la discusión sobre si la inversión estuvo realmente justificada.
Aunque el expediente lo define expresamente como “presentador”, la conducción efectiva del acto recayó en los periodistas Carmen Ferreras y Óscar González Turiño, siendo la intervención de Vaquerizo limitada a la parte final de la ceremonia, tras una breve atención a medios previa al inicio.
Durante ese encuentro con la prensa, el televisivo aseguró que su presencia no era fruto de la casualidad.
“Siempre he tenido muchas ganas de emprender, de ser dueño de mi vida y de hacer realidad en lo que he creído”, afirmó, para añadir después que “no podía ser otra persona que no fuese yo; si no hubiese sido yo me habría enfadado”.
También tuvo tiempo para elogiar la cercanía de la provincia: “Me encanta estar en Zamora y se tarda muy poquito en llegar. Paras en una gasolinera y te tomas una cerveza o un café, y llegas enseguida”, antes de lanzar un mensaje de autoayuda a los premiados: “Hay que creer en uno mismo y luchar por lo que quieres conseguir”.
El cierre llegó con una declaración de gratitud institucional: “Que no falte talento en Zamora, porque en Zamora hay mucho talento y gracias a la Diputación por eso estamos aquí. Espero venir el año que viene también”.
Más allá del tono desenfadado del artista, la revelación del coste vuelve a situar bajo escrutinio la estrategia de la institución provincial a la hora de destinar fondos públicos a este tipo de contrataciones mediáticas.
No es la primera vez que Mario Vaquerizo participa en actos sufragados por administraciones públicas. Diversas informaciones publicadas en los últimos años sitúan al cantante y tertuliano como un rostro recurrente en campañas institucionales, ferias y eventos promovidos por gobiernos autonómicos y locales, especialmente vinculados al Partido Popular, que han encontrado en su perfil un recurso recurrente para proyectar una imagen de modernidad y cercanía.
La cuestión que ahora queda sobre la mesa es otra: si una intervención de estas características, en una gala cuyo peso organizativo y de presentación recayó en otros profesionales, justifica una factura pública de 6.050 euros.
La legalidad del procedimiento no está en discusión. El expediente cumple formalmente con la Ley de Contratos del Sector Público y encaja dentro de los límites del contrato menor. El debate, sin embargo, no es jurídico, sino político: si ese dinero era la mejor inversión posible para fomentar el talento emprendedor zamorano o si responde más bien a una lógica de impacto mediático institucional financiado con recursos públicos.




