Un centenar de personas se concentró este lunes junto al Centro Forestal de Villardeciervos (Zamora) para reclamar más medios para el operativo de incendios, la recuperación de las ayudas destinadas a las Zonas de Influencia Socioeconómica (ZIS) y un mayor control de la fauna silvestre, por los daños que ocasiona en las explotaciones agropecuarias y el incremento de los accidentes de tráfico.

La protesta, convocada por COAG Zamora, coincidió con el cuarto aniversario del primer gran incendio que arrasó la Sierra de la Culebra en 2022. Durante la concentración, el representante de COAG en Sanabria-La Carballeda, José Manuel Soto, lamentó que la situación actual sea incluso peor que la de entonces.
"Solo hay un helicóptero operativo, hay carrocetas sin conductor y únicamente una avioneta presta servicio desde la base de Rosinos de la Requejada", denunció. En este sentido, advirtió de que, si coincidieran dos incendios importantes, el dispositivo volvería a resultar insuficiente. "Ya va siendo hora de ir aprendiendo", afirmó.
Soto también reclamó la recuperación de las ayudas ZIS, confiando en que el nuevo Gobierno de la Junta de Castilla y León las incorpore en los próximos presupuestos autonómicos. Asimismo, pidió actuar con mayor firmeza sobre la fauna silvestre, al considerar que los daños en las explotaciones y los accidentes de tráfico continúan aumentando.
La movilización contó con la presencia del secretario general del PSOE de Zamora y diputado nacional, Antidio Fagúndez; la portavoz socialista en la Diputación de Zamora, Sandra Veleda, y el procurador socialista en las Cortes de Castilla y León, Iñaki Gómez.
Durante su intervención, Gómez aseguró que los vecinos de la Sierra de la Culebra reclaman "un trato justo" y denunció que las ayudas para las zonas de influencia socioeconómica de los espacios protegidos "se quedaron a cero desde 2010".
El procurador socialista criticó además que, cuatro años después de los incendios, "no se ha recibido ni un euro para los ayuntamientos ni se ha plantado un solo árbol", pese a los compromisos adquiridos por la Junta tras la catástrofe.

Gómez concluyó reclamando para la comarca "el mismo trato" que recibe cualquier otra provincia, al considerar que la ubicación de la Sierra de la Culebra, en la frontera con Portugal, no puede suponer un agravio para sus vecinos.




