El presidente de la Diputación de Zamora, Javier Faúndez, ha defendido las actuaciones de limpieza y tala de árboles vinculadas a la prevención de incendios y ha situado la seguridad de los vecinos por encima de las críticas de los colectivos ecologistas.
Faúndez ha respondido así a las críticas de Ecologistas Zamora por las actuaciones realizadas en Ferreras de Abajo, donde la asociación ha denunciado la tala de robles y fresnos adultos y ha reclamado la paralización cautelar de los trabajos.
El presidente provincial ha asegurado que la prioridad son los vecinos de los municipios afectados por el riesgo de incendios y ha defendido la creación y mantenimiento de perímetros de seguridad completamente desbrozados y limpios alrededor de las poblaciones.
“Los vecinos de los pueblos, y además en Ferreras, que sufren los incendios, lo único que quieren y lo único que queremos es tener unos perímetros de población completamente desbrozados y limpios”, ha señalado Faúndez.
En este sentido, ha recordado que Ferreras de Abajo ha sufrido dos incendios y ha insistido en que las actuaciones buscan evitar problemas en caso de que vuelva a producirse un incendio forestal.
“Nos sobran los árboles”
Faúndez ha sido especialmente contundente al referirse a la presencia de arbolado en las zonas rurales de la provincia con mayor riesgo de incendios.
“En las zonas que vivimos en el medio rural y más en las zonas de máximo riesgo de incendio, como puede ser Tábara, como puede ser Aliste, como puede ser Sanabria-Carballeda, nos sobran los árboles, tenemos árboles por castigo”, ha afirmado.
Por ello, ha defendido que si es necesario cortar ejemplares para reforzar un perímetro de seguridad, se haga. “Si hay que cortar algún árbol para reforzar un perímetro se corta y no pasa absolutamente nada”, ha asegurado.
El presidente de la Diputación ha cuestionado además la identificación de los árboles realizada por Ecologistas Zamora a partir de las fotografías difundidas. Según ha indicado, los ejemplares de las imágenes serían chopos y no fresnos centenarios ni robles, como sostiene la organización ecologista.
“Por encima de un árbol están las personas”
La posición de la Diputación pasa, según Faúndez, por priorizar la protección de los núcleos habitados frente al riesgo de propagación de las llamas.
“Por encima de un árbol, que repito que en estas zonas hay miles, por no decir millones de árboles, está la seguridad de las personas”, ha recalcado.
Faúndez ha explicado que los perímetros se sitúan entre 100 y 150 metros y que en su mantenimiento intervienen los equipos de desbroce de la propia Diputación, el Parque de Maquinaria y SOMACYL.
“Si hay que talar un árbol, si hay que talar cinco, si hay que talar veinticinco, se talan y punto”, ha sentenciado, insistiendo en que la seguridad de los vecinos debe estar por encima de las consideraciones de los grupos ecologistas.
El ejemplo de Villarino de Treslasierra
El presidente provincial ha puesto además como ejemplo las actuaciones realizadas en su propio municipio, Villarino de Treslasierra, donde, según ha explicado, se ha llevado a cabo una entresaca y limpieza de 70 hectáreas como medida de prevención de incendios.
Faúndez ha defendido que estas actuaciones deben entenderse dentro de un contexto de elevada presencia de masa forestal. “Nosotros tenemos más de mil hectáreas de pinares”, ha señalado, para justificar que la retirada de determinados ejemplares puede ser necesaria para reforzar la protección de los núcleos habitados.
Más trabajos de prevención de cara al próximo verano
Faúndez ha avanzado asimismo que la Diputación prevé intensificar durante el otoño la creación y mejora de los anillos de protección de las poblaciones, aunque ha advertido de que durante los próximos días todavía existen limitaciones derivadas de la situación de riesgo de incendios.
El presidente ha anunciado una próxima reunión de coordinación para reforzar los equipos de trabajo y ha señalado que el objetivo es llegar al próximo verano con los perímetros de las poblaciones revisados y reforzados.
“Las personas que más respetan la naturaleza somos los que vivimos en los pueblos”, ha defendido Faúndez, antes de reiterar su argumento central: “Por encima de un árbol están las personas”.



