El proyecto FORGARERO ha cerrado esta semana su ciclo de jornadas informativas con una notable respuesta vecinal: alrededor de 250 personas han asistido a las tres reuniones celebradas los días 18 y 19 de agosto, donde el equipo técnico ha presentado el Plan de Gestión Forestal Conjunto 2027-2036 elaborado para los tres municipios.
Las citas fueron los días 18 y 19 de agosto, entre Requejo, Robleda-Cervantes y Galende, en sesiones abiertas a toda la población, en las que el equipo técnico ha explicado los resultados del trabajo desarrollado durante más de dos años.
El minifundio, el principal obstáculo para gestionar el monte
El diagnóstico realizado por FORGARERO señala la fragmentación de la propiedad forestal privada, el minifundio, como la principal dificultad para gestionar los montes del territorio: miles de parcelas de pequeño tamaño y de titulares distintos, que hacen inviable actuar con garantías si cada una se gestiona por separado. A ello se suma el abandono de aprovechamientos tradicionales y la baja capacidad de ejecución cuando se actúa parcela a parcela.
Como solución, se va a formar una Agrupación de Gestión Forestal, formada por los ayuntamientos y por los propietarios privados que quieran adherirse a la agrupación. Para explicarlo. Para explicarlo de forma gráfica, el equipo técnico ha resumido la propuesta en una idea sencilla: pasar de una situación de mil propietarios y mil gestores distintos a un modelo de mil propietarios y un solo gestor conjunto, mediante lo que el proyecto denomina una Agrupación de Gestión Forestal. Es, según se ha trasladado en las jornadas, la única forma de dar escala suficiente a la gestión y de que el monte vuelva a ser rentable y a mantenerse en el tiempo.
Un estudio extenso detrás del modelo
La propuesta se apoya en un estudio técnico muy completo, desarrollado durante más de dos años sobre las 16.904 hectáreas y los 22 núcleos de población de los tres municipios. El trabajo ha incluido un diagnóstico territorial, el análisis de la estructura de la propiedad forestal, estudios selvícolas del estado de los montes y un inventario con tecnología LiDAR de las masas arboladas, además de una propuesta de anillos de seguridad frente a incendios de unas 986 hectáreas alrededor de los 22 núcleos de población.



