La Fundación CEA ha elaborado una serie de consejos sobre cómo actuar si un incendio forestal sorprende a un conductor en plena carretera. Entre las principales claves figuran mantener la calma, respetar los cortes de tráfico y no intentar atravesar las llamas con el vehículo.
Las recomendaciones se conocen después de que varias víctimas del incendio forestal de Los Gallardos (Almería) fallecieran cuando trataban de huir de las llamas en coche.
Mantén la calma y llama al 112
Ante la presencia de fuego cerca de la carretera, el primer consejo es mantener la calma y evitar cambios de sentido o frenazos bruscos que puedan provocar un accidente.
Si se divisa un incendio, es importante contactar cuanto antes con los servicios de emergencia para comunicar la situación y conocer si es seguro continuar el viaje. Los conductores pueden llamar al 112 o al 062, teléfono de la Guardia Civil, y facilitar su ubicación de la forma más precisa posible.
Nunca atravieses las llamas con el coche
Una de las principales advertencias es clara: nunca se debe intentar atravesar una zona en llamas. Los vehículos contienen materiales inflamables y no están preparados para soportar temperaturas extremas.
Tampoco es aconsejable cruzar una cortina de humo denso. Además de reducir prácticamente a cero la visibilidad y ocultar la carretera, el humo puede desorientar al conductor y afectar al funcionamiento del motor, que necesita oxígeno.
Si el fuego corta el paso, la recomendación es dar media vuelta en cuanto pueda hacerse de forma segura o buscar una ruta alternativa.
El humo puede reducir considerablemente la visibilidad en carretera. Por ello, se recomienda encender las luces de cruce y antiniebla, además de activar los intermitentes de emergencia para facilitar que el vehículo sea visto por otros conductores y por los equipos de rescate.
También es importante reducir la velocidad y aumentar la distancia de seguridad respecto al vehículo que circula delante.
Si es necesario detenerse, debe buscarse un lugar alejado de las llamas, despejado y sin vegetación en los alrededores. Siempre que sea posible, conviene situarse en sentido contrario a la dirección en la que sopla el viento.
Una zona que ya haya sido quemada puede resultar más segura, ya que dispone de menos material combustible.
En caso de circular por una pista de tierra, la Fundación CEA aconseja regresar al asfalto si es posible. La carretera puede actuar como cortafuegos y ofrecer una mayor protección frente al avance de las llamas.
Qué hacer si el fuego rodea el vehículo
Si las llamas rodean el coche, la recomendación es permanecer en el interior el mayor tiempo posible, con las ventanillas cerradas y las rejillas de ventilación bloqueadas para impedir la entrada de humo.
Las luces de emergencia deben mantenerse encendidas para facilitar la localización del vehículo.
El coche puede ofrecer protección frente al calor y el humo durante un tiempo, por lo que solo debe abandonarse como último recurso.
Si tienes que salir del coche
Cuando sea imprescindible abandonar el vehículo, es importante cubrir toda la piel posible y proteger la boca y la nariz con un paño, preferiblemente humedecido.
También hay que observar hacia dónde desplaza el viento el humo y alejarse en dirección contraria al avance del fuego. Las zonas ya quemadas o los espacios sin vegetación pueden ofrecer una mayor seguridad.
Respeta siempre los cortes de carretera
Bomberos, Guardia Civil y Protección Civil disponen de una visión más completa de la evolución del incendio. Por este motivo, es fundamental seguir sus indicaciones y respetar los cortes y desvíos establecidos.
Los cierres de carreteras buscan proteger a los conductores y facilitar las labores de extinción. Intentar acceder por caminos secundarios no señalizados puede situar al conductor en una zona de peligro y dificultar el trabajo de los servicios de emergencia.
Tirar una colilla desde el coche puede acabar en incendio
La Fundación CEA también ha recordado el peligro de arrojar colillas desde los vehículos. Según datos del Ministerio para la Transición Ecológica, entre el 3% y el 3,5% de los incendios forestales tienen su origen en colillas mal apagadas lanzadas en zonas de riesgo como cunetas, bosques o campos.
Arrojar una colilla desde el coche está sancionado con una multa de 500 euros y la retirada de seis puntos del carnet de conducir.
Además, si este comportamiento provoca un incendio, puede llegar a constituir un delito castigado con penas de hasta seis años de prisión.




