Manganeses de la Polvorosa finalizaba este domingo su semana cultural con la tradicional comida y merienda campera en El Tamaral. Pero la Asociación Cultural sigue organizando actividades durante el mes de agosto, hoy una novedosa “carrera de patos por el caño” y el míércoles una actividad especial para ver el eclipse.
Los niños han sido grandes protagonistas de la semana aprendiendo y descubriendo todas las mañanas en el frontón del pueblo los juegos de antes como ‘el pañuelo’, ‘la silla’…y también juegos de mesa como el parchís y la oca. Por las tardes la diversión iba desde la magia hasta el tobogán de agua gigante, pasando por carrera de cintas, fiesta de la espuma y carretones.

Pero la semana cultural no podía empezar de otra forma que no fuera recordando cómo era el pueblo “cuando aún las calles eran caminos”. Un documental proyectado en la Casa de la Cultura que se quedó pequeña para tantos espectadores.
Tras ello, las personas de 90 años del municipio fueron homenajeadas.

Bingo, fiesta de los años 90 con vasos personalizados y el primer concurso de tapas fueron actividades con gran atractivo durante la semana. Pero el plato fuerte llegaba el fin de semana con la actuación de casi dos horas del Coro Encantando. Un grupo pequeño de personas que por iniciativa propia se juntaron hace 10 años para hacer realidad la idea de un coro que serviría tanto para las celebraciones litúrgicas especiales, amenizar la Navidad en Residencias de Mayores y ofrecer al pueblo su mejor versión en un concierto especial y participativo cada semana cultural.
El Coro Encantando siempre guarda sorpresas para la actuación de agosto. El Bolero de Algodre fue una de ellas, la otra fue el taconeo de Antonio Canales en la canción de La Salve. Casi dos horas en las que el público llenó el frontón, cantó y aplaudió hasta el final.

El sábado, la plaza de la Casa de la Cultura se convertía en un gran escenario donde los caballos de CDH Villabalter mostraban todo lo que sabían acompañados de sevillanas. La jornada terminaba con una gran pulpada en la plaza del frontón.
La semana cultural se cerraba con el día tradicional en El Tamaral con comida y merienda popular y también hinchables de agua para los pequeños.





