Con la llegada del calor este 2026, la organización Criosanabria ha puesto en marcha una nueva campaña estival destinada a evitar la captura de alevines de peces, anfibios y reptiles en ríos y lagos de Sanabria. La iniciativa se desarrolla en el marco del Proyecto Libera y pretende concienciar a la ciudadanía sobre la importancia de preservar las especies de fauna autóctonas y sus hábitats.

Esta campaña viene a complementar otras actuaciones desarrolladas por Criosanabria dirigidas a la conservación de los amenazados anfibios de la región. Entre las acciones realizadas previamente se encuentran la instalación de balsas de agua para anfibios, la construcción de muros secos para proporcionar refugio a los reptiles y diferentes campañas de concienciación para conducir con precaución durante los días lluviosos, cuando estos animales suelen desplazarse y pueden salir a las carreteras.
Los anfibios, que proporcionan importantes servicios ambientales, se encuentran cada vez más amenazados por factores como las enfermedades emergentes, el cambio climático, la pérdida de hábitat y la invasión de especies no autóctonas.
El papel de los anfibios en los ecosistemas
Desde Criosanabria recuerdan que los anfibios desempeñan un papel crucial en el equilibrio de los ecosistemas. Sus servicios ambientales abarcan beneficios directos, como su función como fuente de alimento y su utilización en el ámbito de la medicina, así como beneficios indirectos, entre ellos el control de plagas y vectores de enfermedades.
Además, estos animales son fundamentales en procesos ecológicos como el ciclaje de nutrientes y el flujo de energía, contribuyendo a la estabilidad y al funcionamiento de los ecosistemas.
Evitar la captura de anfibios y alevines
La campaña estival de Criosanabria se centra especialmente en prevenir que niños y niñas capturen anfibios y alevines de peces con redes infantiles en ríos y lagos. La organización pretende también concienciar a padres y madres sobre la importancia de proteger estos frágiles ecosistemas acuáticos de montaña.
Criosanabria advierte de que la captura de estos animales puede acabar provocando su muerte debido a factores como el estrés, los golpes o las elevadas temperaturas que puede alcanzar el agua en los cubos de plástico. Además, recuerda que la captura de animales salvajes está prohibida por la legislación y afecta negativamente a la biodiversidad local.
La organización señala asimismo la necesidad de evitar que, tal y como establece la normativa, las mascotas permanezcan sueltas en lugares donde existen especies autóctonas en peligro, entre ellas reptiles, anfibios y peces de Sanabria.
La amenaza de las mascotas sobre la fauna silvestre
Criosanabria recuerda que, según la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), los gatos y perros domésticos que permanecen sueltos pueden convertirse en una importante amenaza para la biodiversidad debido a su elevado número y a su expansión favorecida por los seres humanos.
Según señala la organización, los denominados «juegos» de las mascotas pueden ocasionar una importante pérdida de biodiversidad en los espacios naturales protegidos, especialmente durante el verano. Esta época coincide con la cría y puesta de huevos de numerosas especies de peces, reptiles y anfibios y, al mismo tiempo, con una mayor masificación de los espacios naturales por parte de turistas y visitantes acompañados de sus mascotas.
En concreto, Criosanabria pone el foco en el impacto de los gatos. Según los datos que recoge la organización de la UICN, los gatos se encuentran entre las especies invasoras más perjudiciales del mundo. La organización señala que matan anualmente alrededor de 60 millones de aves en Canadá y que, en Estados Unidos, las estimaciones apuntan a unos 2.400 millones de aves y 12.000 millones de mamíferos depredados cada año.
Asimismo, una evaluación global realizada en 2023 reveló que los gatos depredan sobre más de 2.000 especies, una de cada seis de ellas de interés para la conservación. Según estos datos, esta especie habría contribuido a la extinción de 73 especies y amenaza actualmente a otras 433.
La comunidad científica española también ha advertido sobre esta problemática. Criosanabria recuerda que más de 800 científicos firmaron un manifiesto conjunto en el que se insiste en que, a diferencia de lo que habitualmente se piensa, un gato alimentado por seres humanos, ya sea en una colonia o en una terraza, no deja de cazar, puesto que su instinto depredador se activa principalmente por el movimiento y no por el hambre.
Concienciación y participación ciudadana
Con esta campaña, Criosanabria busca fomentar el conocimiento, la participación ciudadana y la prevención como herramientas para la conservación de la naturaleza. La organización subraya que los anfibios constituyen el grupo animal más amenazado del planeta y que su protección resulta fundamental para mantener la salud de los ecosistemas y los servicios que estos proporcionan a la sociedad.
Criosanabria invita a la ciudadanía a sumarse a la campaña y actuar con responsabilidad, especialmente durante las visitas a los espacios naturales de Sanabria. La organización recuerda que la captura de animales salvajes está prohibida y puede tener graves consecuencias para la biodiversidad local.

Con iniciativas como esta, Criosanabria continúa su labor en la defensa y conservación de los ecosistemas naturales, promoviendo una convivencia respetuosa y sostenible con la naturaleza.



