Con la llegada del calor, Criosanabria ha puesto nuevamente en marcha su campaña estival para proteger las especies de fauna autóctona de la comarca, una iniciativa desarrollada en el marco del Proyecto Libera y dirigida especialmente a evitar la captura de alevines de peces, anfibios y reptiles.

La campaña pretende complementar otras actuaciones que la organización viene desarrollando para contribuir a la conservación de los amenazados anfibios de la región. Entre ellas se encuentran la instalación de balsas de agua para anfibios, la construcción de muros secos para proporcionar refugio a los reptiles y diferentes campañas de concienciación para extremar la precaución al volante durante los días lluviosos, cuando estos animales suelen salir a las carreteras.
Desde Criosanabria recuerdan que los anfibios desempeñan un papel fundamental en el equilibrio de los ecosistemas y proporcionan importantes servicios ambientales, tanto directos, como su contribución a la alimentación o a la investigación médica, como indirectos, entre ellos el control de plagas y vectores de enfermedades.
Además, participan en procesos ecológicos esenciales, como el ciclaje de nutrientes y el flujo de energía, contribuyendo al funcionamiento y estabilidad de los ecosistemas. Sin embargo, estas especies se encuentran cada vez más amenazadas por enfermedades emergentes, el cambio climático, la pérdida de hábitat y la introducción de especies no autóctonas.
Evitar la captura de anfibios y alevines
Uno de los principales objetivos de la campaña estival es evitar que niños y niñas capturen anfibios y alevines de peces en ríos y lagos utilizando redes infantiles. Criosanabria pretende, además, concienciar a padres y madres sobre la importancia de proteger estos frágiles ecosistemas acuáticos de montaña.
La organización advierte de que la captura de estos animales puede provocar su muerte como consecuencia del estrés, los golpes o las elevadas temperaturas que alcanza el agua en los cubos de plástico. Además, recuerda que este tipo de prácticas están penadas por la legislación y tienen un impacto negativo sobre la biodiversidad local.
Llamamiento a controlar a las mascotas
La campaña también pretende evitar que las mascotas permanezcan sueltas en lugares donde existen especies autóctonas amenazadas, como reptiles, anfibios y peces de Sanabria.
Criosanabria recuerda, citando a la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), que los perros y, especialmente, los gatos pueden generar un importante impacto sobre la fauna cuando permanecen sueltos en espacios naturales.
La organización señala que los llamados "juegos" de las mascotas pueden ocasionar una importante pérdida de biodiversidad, especialmente durante el verano, coincidiendo con la época de cría y puesta de huevos de numerosas especies de peces, reptiles y anfibios y con una mayor afluencia de turistas y animales domésticos a los espacios naturales protegidos.
En el caso concreto de los gatos, Criosanabria destaca que la UICN los incluye entre las especies invasoras más dañinas del mundo. Según los datos aportados por la organización, los gatos matan anualmente millones de aves y mamíferos y depredan sobre más de 2.000 especies, de las que una de cada seis tiene interés para la conservación. Asimismo, señala que esta especie habría contribuido a la extinción de 73 especies y actualmente amenazaría a otras 433.
Por último, Criosanabria recuerda que la comunidad científica española, incluidos más de 800 investigadores que firmaron un manifiesto conjunto, insiste en que un gato alimentado por humanos no deja de cazar, ya que su instinto depredador se activa por el movimiento y no necesariamente por el hambre.

Con esta campaña, la organización busca concienciar a visitantes, familias y propietarios de mascotas sobre la necesidad de extremar el cuidado de la fauna durante los meses de verano y contribuir a la conservación de las especies autóctonas de los espacios naturales de Sanabria.



