Morales del Vino afronta una de las actuaciones medioambientales más importantes de los últimos años con la construcción de un nuevo emisario y una estación depuradora de aguas residuales (EDAR) que pondrán fin a los vertidos directos al Arroyo de la Corneja. El proyecto, impulsado por la Junta de Castilla y León a través de SOMACYL y financiado conjuntamente con la Diputación de Zamora y el Ayuntamiento, cuenta con una inversión superior a 2,2 millones de euros.

La actuación fue adjudicada el pasado mes de marzo a la empresa Contratas y Obras San Gregorio por un importe de 2.217.424,73 euros más IVA, y las obras comenzarán durante este mes de junio. El plazo previsto es de 24 meses para la ejecución y otros 24 meses para la puesta en marcha y explotación inicial de las instalaciones.
La financiación se repartirá entre las tres administraciones implicadas: la Junta aportará el 40% de la inversión, la Diputación de Zamora otro 40% y el Ayuntamiento de Morales del Vino el 20% restante.
Según los datos recogidos en el proyecto, Morales del Vino presenta actualmente una situación deficitaria en materia de saneamiento. Entre el 60% y el 75% de las aguas residuales del municipio se vierten directamente al Arroyo de la Corneja sin ningún tratamiento previo, mientras que el resto se canaliza a través de una fosa séptica cuya capacidad resulta insuficiente para las necesidades actuales de la localidad.
Esta situación provoca incumplimientos de la normativa de vertidos y genera afecciones medioambientales sobre el cauce receptor.
Para solucionar este problema, se construirá una red de colectores y un emisario que recogerán la totalidad de las aguas residuales del municipio y las conducirán hasta una nueva depuradora, eliminando así los puntos de vertido existentes.
La futura EDAR incorporará sistemas de tratamiento biológico mediante fangos activados en aireación prolongada, decantación secundaria y una línea específica para el tratamiento de lodos mediante procesos de espesamiento y deshidratación.
Además, el complejo contará con edificios de control, sistemas de automatización, instalaciones eléctricas y una planta fotovoltaica para autoconsumo, con el objetivo de mejorar la eficiencia energética de la instalación y reducir costes de explotación.
La actuación se completa con obras de urbanización, conexiones de servicios y reposición de las afecciones derivadas de los trabajos.
Con esta inversión, Morales del Vino dispondrá por primera vez de una infraestructura capaz de tratar la totalidad de sus aguas residuales, una actuación que permitirá mejorar la calidad ambiental del entorno y cumplir con las exigencias de la normativa vigente.




