La Diócesis de Zamora recuerda su paso por el Campamento Diocesano de Sanabria en 2015, donde compartió durante varios días sus historias sobre los lobos, la montaña y su infancia
Marcos Rodríguez Pantoja, conocido como el “niño lobo de Sierra Morena”, ha fallecido, según ha comunicado la Diócesis de Zamora, que ha querido recordar su vinculación con la provincia y, en concreto, con el Campamento Diocesano de Sanabria.

Rodríguez Pantoja participó en el verano de 2015 en este campamento, donde convivió durante varios días con niños y monitores. La Diócesis destaca que, pese a la extraordinaria historia que había marcado su vida, se ganó el cariño de los participantes por su sencillez, sus historias y su particular manera de entender la naturaleza y la vida.
Durante su estancia en Sanabria, el conocido como “niño lobo” compartió con los jóvenes sus experiencias junto a los lobos y en la montaña, además de hablar de una infancia especialmente dura.
La Diócesis recuerda especialmente el mensaje que trasladó entonces a los niños del campamento. Les pidió que aprovecharan la educación que estaban recibiendo, que quisieran y respetaran a sus familias y que supieran valorar y agradecer aquello que les había dado la vida.
Más de 200 niños aullaron para despedirle
Uno de los momentos que la Diócesis conserva con mayor emoción tuvo lugar al finalizar su estancia en Sanabria. Más de 200 voces se unieron para despedir a Marcos con un particular homenaje: un gran aullido colectivo en recuerdo de su vínculo con los lobos y de la historia que había compartido con ellos.
“Nunca olvidaremos su despedida: más de doscientas voces aullando juntas en Sanabria para decirle adiós”, recuerda la Diócesis de Zamora en su mensaje.
Once años después de aquella visita, la institución religiosa ha recuperado aquel recuerdo para despedir a Marcos Rodríguez Pantoja y agradecerle los días compartidos con los jóvenes.

“Gracias, Marcos, por aquellos días, por tu cercanía y por compartir con nosotros tu historia”, señala la Diócesis, que concluye su homenaje con un “descansa en paz, descansa en Dios”.



