Que la mujer está hecha de otra pasta ya se sabe, y este sábado las mujeres de Zamora volvieron a demostrarlo. Era su día. Era la jornada en la que las mujeres tomaban el mando, más si cabe, y se hacían dueñas de la provincia. Y por eso, las mil mujeres que habían confirmado su asistencia a la segunda edición del Encuentro de Águedas organizado por la Diputación Provincial de Zamora se presentaron puntuales a la cita.
Daba igual el frío y la lluvia, lo importante era mostrar la fortaleza y la unión de la mujer rural. Poco a poco, la mañana fue quedando más apacible y todos los actos previstos pudieron desarrollarse con normalidad. A las doce y media de la mañana comenzaban las actividades oficiales. El alcalde de Alcañices daba la bienvenida a todas las águedas y pasaba el mando a Fina Alonso, águeda de la provincia que lo tomaba con orgullo, aunque decía risueña “solo un día es poco tiempo”.
A continuación, Mayte Martín Pozo agradecía a todas las mujeres su presencia en la plaza mayor de Alcañices y les invitaba a seguir trabajando duro por mantener viva la provincia. “Mientras haya mujeres luchando en cada pueblo, la pervivencia del mundo rural está asegurada” comentaba orgullosa la presidenta de la Diputación.
Tras la recepción y el intercambio del bastón de mando, el turno era para el aspecto más religioso con una misa en el Santuario de la Virgen de la Salud. Posteriormente, pasacalles por la localidad y comida en familia para seguir uniendo lazos entre los cientos de águedas que se daban cita procedentes de todos los rincones de la provincia.



