Mucha gente aguarda a que llegue el otoño por muy diversas razones, que van desde que las temperaturas se suavizan y ya no hace tanto calor, hasta incluso la vuelta a la rutina después del trasiego estival, pasando por quien romantiza la caída de las hojas de los árboles. Sin embargo, hay una razón más por la que el otoño es una estación por muchos bienvenida, y es la llegada de la campaña micológica. Cesta y navaja en mano, no son pocas las personas cuyo pasatiempos preferido es ir al monte a recolectar todo tipo de setas, ya sea para consumo o simplemente para su estudio.
No obstante, por el momento, las previsiones son poco esperanzadoras para los aficionados a la micología en Zamora. La pertinaz sequía y, sobre todo, los graves incendios que han asolado los montes de la provincia han provocado que la población de setas se reduzca drásticamente, haciendo prácticamente imposible, por el momento, cualquier posible recolección. Según asegura en declaraciones a Zamora24horas José Miguel Juan, presidente de la Asociación Micológica de Benavente, "ha sido una primavera buena, pero el verano ha sido horroroso".
"Todavía es pronto, tiene que llover y tienen que bajar más las temperaturas, porque de momento nada", lamenta, aunque matiza que "están empezando a salir algunas setas de ribera, pero muy poquita cosa". "La mayor parte de las que estamos encontrando ahora no son comestibles", advierte. "En un año que no hubiera habido tanto calor en verano, sí se vería algo ya en ciertas zonas, pero de momento nada", asegura.
Aunque por el momento sea "pronto" para hablar de recolección, José Miguel Juan también ha considerado preciso recordar una serie de puntualizaciones a tener en cuenta a la hora de recolectar setas. "Lo fundamental es el respeto al medio y a donde vamos, porque se ven auténticas aberraciones", apunta y añade que "no se pueden utilizar herramientas prohibidas como rastrillos, no se puede levantar el subsuelo".
Además, es importante saber a lo que uno se enfrenta cuando va a recolectar setas. "Es muy, muy importante aprender antes de ir a coger, ahora todo el mundo entiende de todo con las redes sociales, y se cometen ciertas imprudencias", lamenta. Asegura que "es bastante peligroso porque estamos jugando con nuestra vida, te intoxicas e incluso de puede provocar la muerte, hay que tener mucho cuidado".
Ejemplifica su argumentación con una seta tan común, a priori, como el champiñón. "La gente se piensa que es muy sencillo de reconocer, que a lo mejor hay cuatro especies de champiñones, pero la realidad es que en España tenemos 56 especies aproximadamente, y alguna de ellas es tóxica". Entonces, explica, hay que tener respeto en el sentido de mantener el medio como ha de estar, y respeto entendido como 'precaución'.
"No podemos recolectar si no estamos cien por cien seguros, no vale el 99, ante la más mínima duda, a la basura", asegura en este sentido. Asimismo, señala que para estar seguros es "fundamental acudir a cursos, jornadas de formación y aprender de un experto". También resalta la importancia y valor de las salidas micológicas como "una de las formas más fáciles y más interesantes para aprender".
José Miguel Juan insiste, sobre todo, en "hacer un llamamiento a la precaución". "Hay muchas intoxicaciones cada año, nos hartamos de dar cursos y de hacer jornadas, y la gente se sigue intoxicando", lamenta.
Así, y siempre con el respeto y la precaución como valores fundamentales, poco falta ya para la llegada oficial de la temporada micológica. Tesoros naturales y gastronómicos ocultos en los montes de la provincia que, no obstante, también entrañan un gran riesgo si no se conocen bien. El verano ha sido duro para la naturaleza zamorana, pero como bien es sabido, la vida siempre se abrirá camino.




