En Pobladura de Aliste ya suenan los tambores. La Obisparra, la mascarada que nació en invierno y se trasladó al verano por la falta de gente en el pueblo, volverá a caminar y trotar por Pobladura de Aliste. Esta costumbre habita en la memoria colectiva, ya sea en los trajes que se heredan, en los rostros que se ocultan tras las máscaras o en el sonido profundo del tambor.
La Obisparra es fiesta y también representación; es identidad viva de Pobladura de Aliste. Es la manera que tiene el municipio de no olvidarse de sus raíces, de recordarse a sí mismo, de hablar desde el pasado y proyectarse hacia el futuro.
Cada 15 de agosto, las calles del pueblo se transforman y por ellas desfilan personajes únicos, sacados de un sueño ancestral. Los vecinos los miran con respeto, con orgullo y con la sabiduría de quienes saben que mantener viva la tradición es mantener vivo el alma del lugar.
La Obisparra regresará a Pobladura de Aliste a las 19:30 horas para recorrer sus calles. Esta mascarada volverá a atrapar con su magia a quienes se acerquen hasta la zona. Las nuevas generaciones disfrutarán, un año más, de esta mascarada ancestral que, aunque nacida para el invierno, se celebra en pleno verano.
Este año, además, se cumplen 25 años desde que la celebración cambió su fecha al verano. Una decisión tomada con el objetivo de evitar que la tradición se perdiera, aprovechando que durante los meses estivales Pobladura de Aliste cuenta con una mayor presencia de vecinos y visitantes.
La Obisparra forma parte del conjunto de las mascaradas tradicionales, declaradas Bien de Interés Cultural de carácter Inmaterial por la Junta de Castilla y León y constituye una representación única por la riqueza de sus personajes, su simbolismo y el arraigo que mantiene entre los vecinos de Pobladura de Aliste.
El evento comenzará, como es habitual, en la Era del pueblo y el desarrollo de la representación será por las calles de la localidad.



