El obispo de Zamora, Fernando Varela, visitaba este domingo Vega de Villalobos, en la que es su primera visita pastoral a la localidad. El municipio tiene puesto en marcha desde diciembre de 2024 un proyecto para la restauración de la espadaña de la iglesia de San Román Abad, un proceso que administrativamente está bastante avanzado. «Vendremos a la inauguración de la torre, que es una maravilla», se ha comprometido el prelado al término de la celebración de la eucaristía.
Durante la visita, Varela ha podido ver una exposición de imágenes de la espadaña, que se ubica en la vía pública, en un lateral de la subida a la iglesia, y que se inauguró tras un concurso de la plataforma Salvemos Nuestra Torre, el colectivo vecinal que organiza la recaudación de fondos para este fin y que ha hecho entrega al obispo de un regalo especial: una caja con cada uno de los objetos que ha vendido, regalado o sorteado dentro de esta iniciativa con la que lleva reunidos 36.825 euros para reparar una torre que para ellos es su «símbolo» y presenta un deterioro calificado de «grave».
La pequeña localidad zamorana, de apenas 88 habitantes censados, ha trasladado al prelado su cariño por esta primera visita y muchos de los asistentes a la eucaristía han portado chapas con la imagen de la espadaña y el lema 'Salvemos Nuestra Torre', como símbolo de compromiso con la iniciativa.
Los vecinos, al igual que el párroco, Abelardo Febrero, que estaba muy emocionado ya que este era un encuentro muy esperado por él, han agradecido la cercanía del obispo, quien ha hecho alusión en la homilía y en una intervención final al trabajo conjunto por la defensa del patrimonio de la localidad.
La espadaña de Vega de Villalobos se encuentra incluida en el Convenio de bienes inmuebles 2026-2027 firmado entre Diputación de Zamora y Obispado en noviembre de 2025 como una de las construcciones en las que se intervendrá.
«¡QUE SEA REALIDAD!»
El obispo ha hecho referencia a este trabajo realizado desde el municipio y se ha comprometido: «Vendremos a la inauguración de la torre, que es una maravilla», mientras que el párroco le interpelaba: «¡Que sea realidad! ¿eh?».
«Es una maravilla el esfuerzo, el trabajo, ya lo hemos visto y lo hemos también reconocido, pero yo no tengo palabras», ha manifestado monseñor Varela, quien ha añadido: «A veces, cuando las cosas se ponen difíciles, uno mira el esfuerzo de los demás y dice... Fernando adelante».
«Y merece la pena trabajar, merece la pena luchar, merece la pena mirar hacia el frente y unirnos en un proyecto común. Esta iglesia, con esa espadaña maravillosa, queremos darla mejor que la hemos recibido», ha dicho, aunque ha admitido que el «drama» y «uno de los problemas» que hay en la diócesis es encontrar empresas que opten a los trabajos y terminen las obras en esta «lucha por el patrimonio».
«LO MÁS IMPORTANTE ESTÁ HECHO»
No obstante, ha querido trasladar el mensaje de que «lo más importante ya está hecho», que es tener la financiación para llevar a cabo la restauración. «Y para mí eso es un gozo y una alegría», ha concluido.
Al principio de la celebración, monseñor Varela ha tenido palabras y un recuerdo «muy especial» para el sacerdote diocesano natural de Vega de Villalobos Eleuterio Fernández, fallecido recientemente a los 81 años tras más de 50 de servicio pastoral.
«La primera vez que yo vine aquí a Vega de Villalobos fue a verlo a casa de sus sobrinos», ha desvelado Varela sobre la visita a este párroco, afectado por una enfermedad y una paraplejía que marcaron una parte de su vida.



