Toro ha cerrado su cuarta edición de la Feria del Libro marcada por la inestabilidad meteorológica, que obligó al Ayuntamiento a reaccionar a última hora con la instalación de una carpa en la Plaza Mayor, espacio donde se ha desarrollado finalmente el evento durante el fin de semana. A pesar de que la lluvia intermitente ha condicionado las cifras globales de asistencia y ventas, la cita literaria se ha mantenido en pie con un balance positivo durante ambas jornadas.

Yolanda Manso, coordinadora de la Feria del Libro de Toro, ha destacado que “el mayor logro de esta edición ha sido el mantenimiento del programa al completo tal y como estaba estipulado”. “En los momentos en los que el cielo dio tregua se recuperó la actividad y el pulso de afluencia habitual, lo que facilitó el contacto entre libreros, editores y el público lector. Estamos muy contentos por cómo ha respondido la gente en unos días marcados por el temporal”, ha declarado.
“El clima es cierto que ha condicionado, pero destacamos el lleno absoluto en varias de las actividades organizadas, así como la participación en los distintos actos que complementaban el programa de esta cuarta Feria del Libro”, ha añadido Manso.
Como novedad, este año se han incorporado nuevos formatos que han resultado un éxito, como las mesas redondas con autores, la conferencia sobre bulos históricos y el vermú poético a cargo de Vichy y Churre, que elaboraron textos específicos sobre la temática histórica de esta edición.
Desde la organización —Feria del Libro, Casa de Cultura y Ayuntamiento de Toro— se ha querido agradecer la implicación de libreros, autores, editores y asociaciones que han participado durante todo el horario previsto a pesar de las adversidades.

También se ha reconocido la colaboración de la Ruta del Vino de Toro y de la Escuela Municipal de Música Jesús López Cobos, que por segundo año consecutivo ha sido la encargada de la apertura musical del encuentro.




