Los instrumentos de defensa de la propiedad industrial en Castilla y León tuvieron un comportamiento desigual en 2025, con un crecimiento de las patentes y las marcas mientras que retrocedieron los modelos de utilidad, diseños y nombres comerciales.

En concreto, las solicitudes de patentes volvieron a repuntar en Castilla y León en 2025 tras tres ejercicios en descenso, y alcanzaron las 58, con un avance anual del 75,8%. El dato absoluto es, sin embargo, el segundo peor en cinco años y se queda lejos de las 107 de 2021, cuando iniciaron su descenso hasta las 69 en 2022, las 65 en 2023, y las 33 de 2024, tal y como informa la Agencia Ical.
Estas patentes de la Comunidad apenas representaron el cuatro por ciento de las 1.450 contabilizadas en España. Las marcas solicitadas el año pasado también tuvieron un buen comportamiento y crecieron un 14,7%, hasta las 1.868, un 3,2% de las 57.158 a nivel del conjunto de las autonomías.
Las cifras las facilita la Oficina Española de Patentes y Marcas (OEPM) del Ministerio de Industria y Turismo, donde se revela además que los modelos de utilidad siguieron en caída libre, pese a sus menores requisitos respecto a las patentes. Así, se contabilizaron el año pasado 96, un 20% menos que en 2024 (129), y a años luz del máximo de 2020 (461), cuando comenzó su desplome, con 421 en 2021, 225 en 2022, 207 en 2023. En el conjunto nacional se solicitaron 2.923, lo que supone que las de Castilla y León tuvieron un peso del 3,2%.





