El Servicio de Emergencias de Castilla y León recibía este sábado una llamada en torno a las doce de la mañana que advertía que se había producido un desprendimiento de cascotes de una vivienda. En principio, los desprendimientos se habían producido hacia un patio interior.
Ante esa llamada, se daba aviso a los bomberos de la capital, que se personaban en la zona con una dotación, y a la Policía Local, que acudía al lugar para cortar la calle Veterinario Reina. Y es que fue a la altura del número 2 de esta céntrica calle de la capital en la que se produjeron los hechos.
Afortunadamente, según informa el 1-1-2 no se pidió asistencia sanitaria de ningún tipo, por lo que se entiende que no se produjeron daños personales pese a este desprendimiento de cascotes.



